Tenerife da un paso clave para definir cómo se moverá la isla durante las próximas dos décadas. El Plan Insular de Movilidad Sostenible de Tenerife (PIMSIT) ha recibido el visto bueno de la Comisión de Evaluación Ambiental de Tenerife (CEAT), que aprobó por unanimidad su Declaración Ambiental Estratégica.
El documento contempla 91 actuaciones agrupadas en nueve grandes programas y establece una estrategia que combina transporte público, nuevas infraestructuras viarias, movilidad eléctrica, regulación del vehículo privado y alternativas para reducir la congestión que soportan las principales carreteras de Tenerife.
Entre las actuaciones previstas figura la ampliación de la Línea 1 del tranvía hasta el aeropuerto Tenerife Norte y de la Línea 2 hasta La Gallega, además de la modernización de la red de guaguas y del transporte escolar.
El PIMSIT también contempla carriles BUS-VAO en la TF-1 y la TF-5, nuevos aparcamientos disuasorios y actuaciones destinadas a mejorar la capacidad de las dos grandes autopistas. La planificación incluye terceros carriles en determinados tramos de la TF-1 y la TF-5.
La estrategia incorpora además plataformas para fomentar los vehículos compartidos, corredores verdes urbanos, zonas de bajas emisiones y una red insular de puntos de recarga para vehículos eléctricos.
El plan presta especial atención a los espacios naturales sometidos a una elevada presión de visitantes. Anaga, Teno y el entorno del Teide contarán con medidas específicas de gestión de accesos, transporte público, aparcamientos disuasorios y servicios de lanzadera.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, considera que el aval ambiental permite consolidar la planificación de la movilidad que Tenerife necesita para afrontar las próximas décadas, mientras que la consejera insular de Movilidad, Eulalia García, destaca la apuesta por un sistema intermodal que ofrezca más alternativas al vehículo privado.
El visto bueno ambiental, sin embargo, no supone todavía la aprobación definitiva del PIMSIT. Una vez incorporadas las modificaciones menores planteadas por la Comisión de Evaluación Ambiental, el documento deberá pasar por la Comisión Plenaria del Cabildo y posteriormente ser sometido a la aprobación definitiva del Pleno insular.
Tenerife dispone así de una hoja de ruta que pretende transformar progresivamente su modelo de movilidad y afrontar uno de los grandes problemas estructurales de la isla: la congestión de sus carreteras.