Santa Úrsula marca el camino en pleno lío de Santa Cruz: amplió su ZGAT a petición del Ayuntamiento

El precedente de julio cobra especial relevancia mientras Bermúdez mantiene el expediente de la apertura dominical en manos de los servicios jurídicos: la iniciativa municipal fue determinante para modificar la Zona de Gran Afluencia Turística del municipio norteño.

El debate sobre la apertura comercial de los domingos en Santa Cruz de Tenerife tiene desde hace apenas unas semanas un precedente en la propia isla que adquiere especial importancia ante el conflicto abierto en la capital: Santa Úrsula consiguió ampliar su Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT) después de que la iniciativa partiera de su propio Ayuntamiento.

El Gobierno de Canarias publicó en julio de 2026 la resolución por la que modificó la ZGAT de Santa Úrsula, ampliando tanto su ámbito territorial como los periodos en los que resulta aplicable la libertad de horarios comerciales.

El procedimiento resulta especialmente significativo para Santa Cruz porque evidencia el papel que la legislación vigente concede a los ayuntamientos.

La resolución de Santa Úrsula señala que la determinación de las Zonas de Gran Afluencia Turística corresponde al departamento autonómico competente en materia de comercio, pero debe realizarse a propuesta del Ayuntamiento correspondiente, después de cumplirse las consultas e informes establecidos por la normativa.

Es precisamente uno de los puntos que están estudiando ahora los servicios jurídicos del Ayuntamiento de Santa Cruz tras la petición planteada por Asodican para revisar el actual modelo de apertura comercial.

José Manuel Bermúdez se encuentra así ante una decisión incómoda. El Ayuntamiento analiza hasta dónde llegan sus obligaciones legales y qué capacidad tiene para mantener el actual escenario sin impulsar una modificación de la ZGAT.

El precedente de Santa Úrsula aporta además otra cuestión fundamental al debate.

La propia resolución del Gobierno de Canarias recuerda expresamente que encontrarse dentro de una ZGAT supone que los establecimientos incluidos tienen plena libertad para determinar los días y horas en que permanecerán abiertos al público.

Es decir, libertad de apertura no significa obligación de apertura.

Ningún comercio queda forzado a levantar la persiana un domingo por encontrarse dentro de una zona sometida a libertad horaria. Cada establecimiento decide si abre o permanece cerrado.

Este matiz adquiere especial importancia ante el enfrentamiento existente en Santa Cruz entre las posiciones de las grandes superficies y las defendidas por organizaciones vinculadas al pequeño y mediano comercio.

La cuestión que deberá resolver ahora el Ayuntamiento no es, por tanto, si obliga a los comercios a trabajar los domingos, sino qué ámbito de libertad comercial quiere promover dentro de la ciudad y si existen razones jurídicas suficientes para mantener el modelo actual.

El asunto está actualmente en manos de los servicios jurídicos municipales. Y sobre la mesa aparece ahora un precedente de julio, producido a pocos kilómetros de la capital, que demuestra que la modificación de una ZGAT es posible, pero también que el Ayuntamiento juega un papel determinante para ponerla en marcha.

Libertad para abrir no significa obligación de hacerlo

La resolución del Gobierno de Canarias sobre Santa Úrsula introduce un elemento especialmente relevante para el debate abierto en Santa Cruz.

La declaración de una Zona de Gran Afluencia Turística establece un régimen de libertad horaria para los establecimientos afectados, pero no obliga a ningún empresario a abrir sus puertas.

Cada comercio conserva la capacidad de decidir sus días y horarios de funcionamiento dentro de las posibilidades establecidas legalmente.

Por eso, una eventual ampliación de la libertad comercial en Santa Cruz no significaría imponer la apertura dominical al pequeño comercio. Su efecto sería permitir que aquellos establecimientos incluidos en el ámbito correspondiente pudieran decidir libremente si abren o no.

La discusión que tienen ahora sobre la mesa Bermúdez y los servicios jurídicos municipales es distinta: determinar si Santa Cruz mantiene la actual delimitación y régimen de su ZGAT o si existen razones para impulsar una modificación.

Y el precedente de Santa Úrsula llega en el momento más incómodo para tomar esa decisión.