El Teide se llena para despedir el eclipse desde uno de los mejores cielos del mundo

Centenares de personas eligieron este miércoles las cumbres de Tenerife para contemplar el eclipse solar del 12 de agosto, convirtiendo el entorno del Teide en uno de los principales puntos de observación del fenómeno en Canarias.

Desde horas antes del atardecer, aficionados a la astronomía, residentes y turistas fueron llegando a distintos puntos de las zonas altas de la isla con gafas homologadas, cámaras y telescopios para seguir un acontecimiento que había generado una enorme expectación.

Uno de los lugares de referencia fue el entorno del Observatorio del Teide, en Izaña, donde las condiciones atmosféricas y la altitud ofrecen un escenario privilegiado para la observación astronómica.

En Canarias el eclipse se contempló de manera parcial y con una circunstancia especialmente atractiva: el fenómeno coincidió con las últimas horas de la tarde y el Sol muy próximo al horizonte. La imagen permitió disfrutar de una puesta de Sol diferente desde las cumbres tinerfeñas.

La concentración de visitantes había llevado previamente al Cabildo a preparar un dispositivo especial para ordenar la movilidad y evitar problemas en los accesos al Parque Nacional. La coincidencia del eclipse con las fechas de máxima actividad de las Perseidas añadió todavía más interés a una jornada marcada por la astronomía.

Para muchos de quienes se desplazaron hasta las cumbres, la visita tuvo también un componente improvisado. Familias, grupos de amigos y turistas aprovecharon sus vacaciones para incorporar la observación del eclipse a sus planes de verano.

La expectación no es casual. España afronta una secuencia astronómica excepcional con tres grandes eclipses entre 2026 y 2028. El de este miércoles abre un periodo que continuará el 2 de agosto de 2027 con otro eclipse total visible desde determinadas zonas españolas y culminará en enero de 2028 con un eclipse anular.

Tenerife volvió así a aprovechar uno de sus grandes patrimonios naturales: su cielo. El Teide, convertido durante unas horas en un gigantesco mirador, reunió a decenas de personas para despedir el día mirando hacia arriba.

Una noche que continúa con las Perseidas

El eclipse no pone fin al espectáculo astronómico. La madrugada del 12 al 13 de agosto coincide con el máximo de actividad de las Perseidas, una de las lluvias de estrellas más populares del año.

Las condiciones de 2026 son especialmente favorables debido a la escasa interferencia de la luz lunar. Las zonas alejadas de la contaminación lumínica, especialmente las medianías y cumbres de Canarias, vuelven a situarse entre los mejores lugares para observarlas.

La recomendación es buscar espacios oscuros, evitar luces artificiales y permitir que la vista se adapte durante varios minutos. Para contemplar las Perseidas no es necesario utilizar telescopios: a simple vista se dispone de un campo de visión mucho mayor.