El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha solicitado a las instituciones europeas la convocatoria urgente de una reunión extraordinaria de los ministros del Interior de la Unión Europea para analizar la crisis migratoria registrada en Ceuta y coordinar una respuesta común ante este tipo de situaciones.
La petición se recoge en una carta remitida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; al presidente del Consejo Europeo, António Costa; y al primer ministro de Irlanda, país que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo de la UE. En ella, Sánchez manifiesta su «profunda preocupación» por la reacción de algunos gobiernos europeos tras la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma.
El jefe del Ejecutivo destaca que la mayoría de los Estados miembros han mostrado apoyo y solidaridad con España, aunque critica que otros hayan optado por cuestionar la gestión española e incluso reclamar su exclusión temporal del espacio Schengen. En este sentido, alude a la decisión adoptada por Italia de establecer controles aleatorios a ciudadanos extracomunitarios procedentes de España en aeropuertos y puertos.
Sánchez considera que este tipo de respuestas son «egoístas, polarizadoras e ilegales» y defiende que la protección de las fronteras exteriores debe ser una responsabilidad compartida por todos los países de la Unión Europea, especialmente en un contexto internacional complejo.
En la misiva, el presidente asegura que España logró restablecer el control de la frontera de Ceuta en menos de 48 horas tras la entrada irregular de unos 50.000 migrantes desde Marruecos. Según explica, durante ese tiempo también se prestó asistencia humanitaria, se repatrió a la práctica totalidad de los migrantes y se evitó su desplazamiento hacia el continente europeo.
Sánchez subraya que estas actuaciones se desarrollaron en estrecha colaboración con las autoridades marroquíes y defiende que la política migratoria española ha permitido reducir de forma significativa las llegadas irregulares, situando al país como una de las fronteras exteriores con menor presión migratoria de la Unión Europea.
Asimismo, recuerda que España también ha colaborado en anteriores crisis migratorias, acogiendo migrantes llegados a Europa a través de Bielorrusia en 2021 y de la isla italiana de Lampedusa en 2023.
Finalmente, lamenta que algunos gobiernos europeos hayan reaccionado con críticas que, a su juicio, pueden estar motivadas por «prejuicios, noticias falsas, ignorancia o intereses políticos». En su opinión, esas posiciones no solo contravienen el Derecho europeo y el principio de solidaridad entre Estados miembros, sino que también perjudican los intereses comunes de la Unión. Además, insiste en que Ceuta no forma parte del espacio Schengen y destaca que, según datos de Frontex citados en la carta, España registra un nivel de entradas irregulares inferior al de otros países europeos como Italia durante el periodo 2021-2026.