El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha censurado este sábado la gestión del Gobierno tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta desde el pasado jueves, al considerar que la respuesta del Ejecutivo ha sido «tardía e insuficiente». Durante una comparecencia en la ciudad autónoma, aseguró que España debe recuperar la capacidad de garantizar la seguridad de sus fronteras y afirmó que trabajará para que vuelva a ser «un país seguro».
Feijóo sostuvo que la llegada de decenas de miles de ciudadanos marroquíes de forma irregular no puede interpretarse como un episodio aislado, sino como una actuación «premeditada y sin precedentes» contra un territorio español. Asimismo, defendió que esta situación no era imprevisible y aseguró que existían informes estratégicos que alertaban del riesgo, afirmando además que el Ejecutivo conocía la posibilidad de un episodio de estas características desde comienzos de la semana.
El presidente del PP responsabilizó al Gobierno de un «triple fracaso» en materia migratoria, de seguridad y de política exterior. En su opinión, el Ejecutivo no cumplió con su obligación de proteger la soberanía nacional ni de garantizar la integridad de las fronteras, y reclamó que explique qué falló para que se produjera la crisis y cuál ha sido la actuación mantenida con Marruecos.
Durante su intervención, Feijóo insistió en que el Gobierno debe aclarar si disponía de información previa sobre la llegada masiva de migrantes y por qué, en ese caso, no adoptó medidas preventivas. También criticó que, a su juicio, se haya dejado la resolución del problema en manos de quienes accedieron irregularmente a la ciudad, defendiendo que un Estado debe actuar con firmeza para proteger su territorio.
El líder popular sostuvo además que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, debería haber anunciado la devolución inmediata de quienes entraron de forma irregular en Ceuta, al considerar que se trata de una obligación «política, legal y moral».
En relación con Marruecos, Feijóo manifestó que España debe mantener una relación basada en el respeto mutuo, la cooperación y la buena vecindad, aunque subrayó que esa colaboración debe sustentarse en la reciprocidad, la transparencia y la buena fe entre ambos países.
Finalmente, reiteró que «la integridad territorial de España no se negocia, se defiende» y aseguró que una situación como la vivida en Ceuta «no debió ocurrir y no puede volver a repetirse».