La asociación Recuperando Caminos ha reclamado al Ayuntamiento de La Laguna una investigación «con la máxima transparencia y rigor técnico» sobre la caída del drago de la Catedral, así como una revisión extraordinaria de los árboles singulares del municipio. La organización pone el foco especialmente en aquellos ejemplares ubicados en espacios pavimentados o en lugares donde el crecimiento de sus raíces pueda estar condicionado.
La entidad considera que el análisis debe incluir también la vertiente relacionada con la seguridad ciudadana, dado que el árbol se encontraba en una zona pública con una elevada afluencia de peatones. «no hay que lamentar daños personales, pero la ausencia de víctimas no debe llevar a minimizar el riesgo potencial», señala.
Recuperando Caminos plantea que la investigación permita determinar si el estado del ejemplar podía haber advertido con anterioridad de un posible riesgo y si, teniendo en cuenta sus dimensiones y emplazamiento, se habían aplicado las medidas preventivas necesarias. A su juicio, la gestión del arbolado urbano debe combinar la protección del patrimonio natural y paisajístico con la identificación y reducción de posibles peligros para la población.
Entre la documentación que reclama al Ayuntamiento figuran los informes de inspección y conservación del drago correspondientes a los últimos diez años, además de los estudios fitosanitarios y de estabilidad. También solicita un informe técnico que determine las causas del desplome y la documentación relacionada con el suelo, el alcorque, la pavimentación y las posibles estructuras situadas bajo el ejemplar.
La asociación pide igualmente conocer qué trabajos de mantenimiento, poda, riego y conservación se llevaron a cabo, junto con los protocolos municipales utilizados para evaluar el riesgo del arbolado. A ello suma la petición de información sobre posibles avisos o advertencias previas y sobre las actuaciones destinadas a conservar y estudiar el sistema radicular y el terreno.
Uno de los aspectos que considera especialmente relevante es la conservación de los restos del árbol, en particular de sus raíces y del suelo asociado. La organización apunta que, si una de las hipótesis sobre el desplome contempla que una losa o estructura pudo haber limitado el desarrollo radicular, el examen de estos elementos podría aportar información esencial para esclarecer lo ocurrido.
En este sentido, Recuperando Caminos reclama conocer cuál ha sido el destino de los restos del ejemplar y cuáles son las conclusiones de los estudios técnicos que se hayan realizado sobre ellos.
La entidad también plantea que, si la investigación detecta posibles deficiencias en las labores de conservación, vigilancia, mantenimiento o prevención de riesgos, se adopten las medidas administrativas y técnicas que correspondan para corregirlas.
Junto a la investigación del caso concreto, la asociación propone una revisión extraordinaria de otros árboles singulares para comprobar si existen ejemplares sometidos a condiciones similares. Considera que esta actuación permitiría anticiparse a posibles problemas y reducir el riesgo de nuevos incidentes.
Recuperando Caminos recalca que su petición no pretende anticipar conclusiones ni atribuir responsabilidades antes de que se conozcan los hechos. Su objetivo, sostiene, es que la pérdida de un ejemplar de especial valor sea analizada con el mismo nivel de rigor que cualquier otra actuación relacionada con el patrimonio público y que las conclusiones obtenidas permitan mejorar las medidas de prevención y evitar que otros árboles puedan correr la misma suerte.