Continúa el culebrón en el mundo de la colombofilia. Tras las últimas declaraciones de Antonio Suárez, presidente de la Federación Canaria de Colombofilia, a Radio Marca Tenerife y La Gaceta de Canarias, en respuesta a las anterior de su homólogo en la tinerfeña, Noel Escoba, también a estos medios, ha llegado la respuesta de la Federación Española a través del siguiente comunicado.
Ante las manifestaciones realizadas por el presidente de la Federación Canaria de Colombofilia en el audio difundido, considero necesario aclarar una serie de cuestiones que, a nuestro
entender, no se corresponden con la realidad de la colombofilia en Tenerife ni con los hechos que se han producido.
En primer lugar, afirmar que en Tenerife existen cuatro o cinco clubes que arrastran al resto es, sencillamente, una afirmación que no se corresponde con la realidad. Tenerife cuenta con 28
clubes, de los cuales 26 mantienen una posición claramente favorable a la Federación Insular de Tenerife.
De los dos clubes restantes, uno mantiene una posición neutral, mientras que el otro no está alineado con la Federación Insular de Tenerife y mantiene una posición vinculada a la Federación Canaria. Esta circunstancia resulta especialmente significativa porque el presidente de dicho club ocupa actualmente el cargo de vicepresidente de la Federación Canaria.
Por tanto, hablar de cuatro o cinco clubes que controlan o arrastran al resto supone presentar una imagen absolutamente distorsionada de la realidad de la colombofilia tinerfeña.
Los datos son claros: 26 de los 28 clubes de Tenerife respaldan a la Federación Insular de Tenerife, mientras que únicamente dos mantienen una posición diferente: uno neutral y otro vinculado a la Federación Canaria.
También se afirma que Tenerife controlaba la Federación Canaria. Esta afirmación tampoco se corresponde con la realidad histórica de la Federación Canaria. Desde su creación hasta la
actualidad, la presidencia de la Federación Canaria ha estado siempre en manos de un presidente de Gran Canaria.
Por ello, resulta cuando menos llamativo que se pretenda transmitir ahora la idea de que Tenerife ha controlado la Federación Canaria, cuando los propios datos históricos de la institución desmienten esa afirmación.
La cuestión de fondo, y la que verdaderamente debería preocuparnos a todos, es otra. Desde el momento en que Noel Escolar Marrero manifestó públicamente su intención de
presentarse a las elecciones, se han producido una serie de actuaciones que, por su coincidencia temporal, generan serias dudas entre los colombófilos de Tenerife y que deberían ser explicadas con absoluta transparencia.
Uno de los primeros episodios que se pretende utilizar como argumento está relacionado con el recurso presentado en su momento por dos clubes de Tenerife contra los campeonatos
insulares. Dicho recurso fue contestado por la Federación Insular de Colombofilia de Tenerife dentro del plazo correspondiente y, posteriormente, esos clubes no formularon nuevas alegaciones ni continuaron con el procedimiento.
Pero hay un hecho que consideramos especialmente importante aclarar y que desmonta cualquier intento de utilizar aquel episodio para presentar una supuesta división dentro de la colombofilia tinerfeña: actualmente, esos dos clubes mantienen una relación de absoluta unidad con la Federación Insular de Colombofilia de Tenerife y se encuentran más unidos que nunca a la Federación Insular.
Por tanto, pretender utilizar un recurso presentado en un momento determinado para hacer creer que actualmente existe una división entre esos clubes y la Federación Insular supone tergiversar la situación real.
Las diferencias o discrepancias que puedan surgir en un momento concreto entre clubes y una federación forman parte de la vida normal de cualquier organización. Lo verdaderamente importante es la situación actual, y la realidad es que esos dos clubes están hoy plenamente integrados y unidos a la Federación Insular de Colombofilia de Tenerife.
Por ello, cualquier intento de utilizar aquel recurso como prueba de una supuesta fractura de la colombofilia tinerfeña carece de fundamento y no refleja la realidad actual.
Además, esos mismos clubes participaron posteriormente en actividades colombófilas utilizando la anilla nacional.
Derecho a voto y censo electoral
Y aquí llegamos a una cuestión fundamental. Si se pretende excluir a determinados colombófilos del censo electoral por cuestiones relacionadas con las anillas nacionales, debe indicarse laramente cuál es el precepto legal concreto que establece esa exclusión.
El artículo 72 de los Estatutos de la Federación Canaria de Colombofilia, publicados oficialmente en el Boletín Oficial de Canarias, establece las condiciones para tener la consideración de elector y elegible.
En el caso de los deportistas, dicho artículo establece, entre otras condiciones, que para ser elector se debe tener la edad establecida reglamentariamente y estar en posesión de una licencia federativa en vigor de la Federación Canaria de Colombofilia en el momento de la convocatoria de las elecciones.
Asimismo, el artículo 62.a de los Estatutos reconoce a los deportistas colombófilos el derecho a participar en la elección de los órganos de gobierno y representación de las Federaciones Insular y Canaria, en la forma establecida por los Estatutos y Reglamentos.
Lo que resulta especialmente relevante es que en estos artículos no aparece como requisito para ejercer el derecho al voto la obligación de disponer de una determinada anilla nacional
ni se establece que el tipo de anilla determine por sí mismo la condición de elector.
Por tanto, si se pretende utilizar la cuestión de las anillas nacionales como motivo para excluir a determinados colombófilos del censo electoral, corresponde a quienes sostienen esa interpretación indicar el artículo concreto del Reglamento Electoral o de la normativa vigente que establece dicha exclusión.
No basta con afirmar que hay que cumplir la ley. Hay que decir qué ley, qué artículo y qué requisito concreto se está aplicando.
Además, existen antecedentes de procesos electorales de la propia Federación Canaria en los que se han tenido en consideración requisitos relacionados con la licencia y la participación deportiva.
Por ello, si actualmente se pretende aplicar un requisito adicional relacionado con las anillas, debe explicarse claramente cuál es su fundamento normativo y desde cuándo resulta aplicable. La cuestión es muy sencilla: Si un colombófilo es mayor de edad, dispone de licencia federativa en vigor y cumple los requisitos electorales establecidos en la normativa, ¿qué artículo concreto permite excluirlo del censo simplemente por el tipo de anilla de sus palomas?
Esa es la pregunta que debe responderse.
Y la respuesta no puede ser una opinión personal ni una interpretación interesada. Debe estar respaldada por una norma concreta y aplicarse exactamente igual a todos los colombófilos de Canarias.
Doble criterio sobre las anillas
Y aquí es donde aparece una contradicción que consideramos especialmente importante aclarar.
Mientras se pretende cuestionar la situación de determinados colombófilos de Tenerife por utilizar anillas nacionales que se consideran no homologadas, el propio presidente de la Federación Canaria organizó posteriormente sueltas de fondo en las que se trasladaron palomas de determinados clubes de Tenerife que portaban precisamente anillas nacionales que, según el criterio que ahora se pretende aplicar, tampoco estarían homologadas.
Pero la cuestión adquiere todavía mayor relevancia cuando se tiene conocimiento de que el club cuyo presidente ocupa la vicepresidencia de la Federación Canaria —y que, como hemos señalado, no está alineado con la Federación Insular de Tenerife— tenía a varios de sus socios participando con palomas que portaban esas mismas anillas nacionales no homologadas.
Por tanto, la pregunta es muy sencilla:
¿La normativa se aplica igual para todos o se está aplicando de manera diferente dependiendo de quién sea el colombófilo, el club o la posición que mantenga dentro de la Federación? Si una determinada anilla impide cumplir los requisitos para formar parte del censo electoral, ese criterio debe aplicarse a todos por igual.
Y si esa anilla no impide participar en determinadas sueltas oficiales, entonces tampoco puede utilizarse posteriormente como argumento para excluir del censo electoral a determinados colombófilos.
Lo que no puede existir es un doble criterio.
No se puede defender públicamente que hay que cumplir estrictamente la ley y, al mismo tiempo, aplicar la normativa de una manera diferente según las circunstancias. Si realmente queremos defender la legalidad, la transparencia y la igualdad dentro de la colombofilia canaria, lo primero que debemos hacer es garantizar que las mismas reglas se aplican a todos los colombófilos, a todos los clubes y a todas las islas.
Licencias federativas
Resulta especialmente llamativo que las licencias federativas, solicitadas y abonadas por nuestros socios desde diciembre de 2025, todavía no hayan sido entregadas a fecha de hoy.
Esta demora se produce precisamente en el marco del actual proceso electoral y, en caso de que la posesión material de la licencia sea utilizada como requisito o condición para acreditar el derecho al voto, podría impedir o dificultar que nuestros socios ejerzan efectivamente su erecho a participar en las elecciones.
Por ello, consideramos necesario que se explique públicamente y por escrito:
• Cuál es el motivo concreto por el que las licencias solicitadas y abonadas desde diciembre de 2025 todavía no han sido entregadas.
• Quién ha adoptado o autorizado la decisión de no proceder a su entrega.
• Cuál es el fundamento normativo de dicha demora.
• Qué consecuencias tiene esta situación sobre el derecho de nuestros socios a figurar en el censo electoral y ejercer su derecho al voto.
• Qué medidas se van a adoptar para garantizar que ningún colombófilo quede privado de sus derechos por una demora que no le es imputable.
La coincidencia temporal entre esta demora y el actual proceso electoral resulta, cuando menos, llamativa.
¿Es una simple coincidencia?
No corresponde a nosotros atribuir intenciones, pero sí consideramos legítimo exigir una explicación clara, documentada y transparente.
Si las licencias han sido solicitadas y abonadas correctamente, nuestros socios tienen derecho a conocer por qué no se les han entregado y quién es responsable de dicha decisión.
No puede hacerse recaer sobre el colombófilo las consecuencias de una demora administrativa que no depende de él.
Y, especialmente en un proceso electoral, cualquier actuación que pueda afectar al derecho de participación debe estar plenamente justificada y amparada por la normativa. Por ello, solicitamos que se explique por escrito el motivo de esta demora y quién ha decidido no entregar dichas licencias.
Igualdad y transparencia
Por eso, desde Tenerife solicitamos públicamente que se aclaren estas cuestiones y que se aporte la normativa concreta en la que se basa cualquier decisión destinada a excluir a colombófilos del censo electoral.
No estamos pidiendo ningún trato de favor. Estamos pidiendo exactamente lo contrario: igualdad, transparencia y aplicación de la misma normativa para todos.
Y si alguien considera que los hechos que aquí se exponen son incorrectos, tiene una solución muy sencilla: aportar públicamente los documentos, las normas y los datos que permitan demostrarlo. La colombofilia no necesita enfrentamientos entre islas ni discursos basados en acusaciones.
Necesita unas elecciones limpias, un censo elaborado conforme a la normativa y una Federación Canaria que represente por igual a todos los colombófilos, independientemente de
la isla en la que residan.
Porque, al final, la cuestión no es si el próximo presidente debe ser de Tenerife, de Gran Canaria o de cualquier otra isla.
La cuestión es que debe ser elegido democráticamente por todos aquellos que tengan derecho a votar conforme a la normativa vigente.
Y precisamente por eso, cualquier intento de excluir del censo a colombófilos que cumplen los requisitos legales debe estar perfectamente fundamentado, documentado y ser susceptible de
ser comprobado por todos.
La legalidad no puede utilizarse según convenga. Si la ley es para todos, debe ser para todos.
Y podríamos seguir aportando muchos más ejemplos y situaciones que ponen de manifiesto las contradicciones existentes, pero hacerlo convertiría este escrito en un documento interminable. Hemos señalado únicamente algunos casos concretos, precisamente los suficientes para que cualquier persona pueda entender que lo que estamos reclamando no es ningún privilegio ni ningún trato de favor, sino igualdad, transparencia y que la normativa se aplique de la misma manera a todos.
Porque si quisiéramos entrar en todos los ejemplos que podríamos aportar, este escrito no tendría fin.
La colombofilia canaria merece unas elecciones transparentes, un censo elaborado conforme a derecho y unas reglas iguales para todos.