Gobierno, oposición, patronales y sindicatos encaran el tramo decisivo de la legislatura con la vivienda, la sanidad, la financiación autonómica y el coste de la vida como grandes asignaturas pendientes
Canarias entra este lunes en la esencia absoluta del nuevo curso político. Termina el paréntesis de agosto y comienza un periodo que tendrá muy poco de ordinario: el Archipiélago afronta el último gran curso de la legislatura y lo hace con las elecciones autonómicas, insulares y municipales de mayo de 2027 cada vez más presentes en el horizonte.
A partir de ahora, prácticamente cada decisión del Gobierno, cada iniciativa de la oposición y cada debate parlamentario tendrá inevitablemente una lectura electoral.
El Ejecutivo que preside Fernando Clavijo, sustentado por Coalición Canaria y Partido Popular, afronta el momento de convertir en resultados buena parte de los compromisos acumulados durante los tres primeros años de mandato. La oposición, con el PSOE como principal fuerza parlamentaria, tratará por su parte de convertir las asignaturas pendientes en el argumento para disputar el Gobierno en las urnas.
Y la carrera ya ha comenzado. Coalición Canaria tiene fijado para el 3 de octubre el proceso para elegir su candidatura a la Presidencia del Gobierno y dar inicio a su precampaña electoral, mientras el PSOE reunirá el próximo 31 de agosto a su Ejecutiva Regional para aprobar el calendario de primarias con el que decidirá quién encabezará su candidatura en 2027.
Pero antes de las urnas está la gestión.
Vivienda, sanidad, dependencia, educación, financiación autonómica, empleo, salarios, coste de la vida, inmigración y burocracia aparecen entre las grandes materias que marcarán estos meses.
La vivienda se ha convertido probablemente en la prueba más visible. El acceso a una casa, especialmente para jóvenes y familias con rentas medias y bajas, continúa siendo uno de los grandes problemas estructurales de Canarias. El Gobierno deberá demostrar ahora que las medidas legislativas y administrativas adoptadas consiguen traducirse en viviendas terminadas y disponibles.
La sanidad será otro termómetro decisivo. Listas de espera, atención primaria, salud mental y presión asistencial volverán a ocupar buena parte del enfrentamiento político.
A ello se suma la financiación autonómica y la defensa del Régimen Económico y Fiscal, una carpeta que obligará al Gobierno canario a mantener una negociación permanente con Madrid.
Patronal y sindicatos ponen sus propios deberes
El regreso político llega también con un mensaje claro de empresarios y sindicatos.
Las patronales canarias reclaman acelerar la construcción de viviendas, reducir burocracia, combatir el absentismo, mejorar la productividad y garantizar una financiación autonómica justa que mantenga al REF fuera del sistema común.
Los sindicatos ponen el acento en otra parte de la ecuación: más vivienda pública, fortalecimiento de los servicios públicos, mejores salarios y conseguir que el crecimiento económico llegue de forma más directa a las familias.
Porque ahí estará otro de los grandes debates del curso: Canarias presenta buenos indicadores económicos y de empleo, pero muchas familias continúan sin percibir esa mejoría con la misma intensidad en sus bolsillos.
Los últimos Presupuestos antes de las urnas
Y habrá una fecha especialmente importante antes de terminar 2026: la elaboración y aprobación de los Presupuestos Generales de Canarias para 2027.
No serán unas cuentas cualquiera. Serán los últimos presupuestos completos antes de las elecciones y, por tanto, el documento con el que CC y PP tendrán que demostrar cuáles son sus prioridades para cerrar la legislatura.
Inversiones, vivienda, sanidad, educación, políticas sociales e infraestructuras estarán bajo la lupa.
El margen comienza a estrecharse. Lo que no esté ejecutado o claramente encaminado durante los próximos meses será difícil presentarlo ante los ciudadanos como un objetivo cumplido cuando llegue la cita electoral.
Este lunes empieza, por tanto, mucho más que la vuelta de las vacaciones políticas. Comienza el tramo en el que Gobierno y oposición se jugarán buena parte de su balance ante los ciudadanos.
Quedan meses para colocar las urnas, pero desde ahora Canarias entra definitivamente en modo 2027.