Crisis en Ceuta

El Gobierno traslada a cientos de inmigrantes de la playa del Trampolín a centros temporales

1.800 migrantes desalojados de la playa del trampolín de Ceuta

Ceuta trata de recuperar la normalidad después de la crisis migratoria desatada a finales de julio. El Gobierno ha puesto en marcha este jueves un dispositivo para desalojar la playa del Trampolín, donde cientos de migrantes permanecían acampados desde la entrada masiva registrada entre el 30 y el 31 de julio.

La Policía Nacional y la Guardia Civil comenzaron el operativo a primera hora de la mañana, con el apoyo de organizaciones como Accem y Engloba. Los migrantes fueron agrupados y trasladados de forma voluntaria a los nuevos espacios habilitados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

En total, el Gobierno ha habilitado 1.800 plazas temporales. Alrededor de 1.200 personas han sido trasladadas al recinto militar de Loma Margarita, mientras que otros 500 migrantes, principalmente de origen magrebí, han sido reubicados en la zona de Loma Colmenar, próxima a la frontera de El Tarajal.

Los nuevos espacios cuentan con catres, mesas, aseos, agua y atención psicosocial. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha asegurado que estas 1.800 plazas son solo «la punta del iceberg» de los recursos temporales que el Ejecutivo pretende desplegar en la ciudad y ha avanzado que se habilitarán más próximamente.

La playa del Trampolín, despejada

El desalojo se ha llevado a cabo, según fuentes del dispositivo, por razones humanitarias, ya que los migrantes permanecían al aire libre y estaban expuestos a las condiciones meteorológicas. Las tiendas de campaña que ocupaban buena parte de la playa han comenzado a desaparecer y los servicios estatales han iniciado las labores de limpieza.

La operación se ha desarrollado sin incidentes relevantes y con la colaboración de varias ONG. El acceso a los centros es voluntario y los primeros grupos abandonaron la playa mientras eran acompañados por los efectivos policiales y los responsables de las organizaciones encargadas de gestionar los espacios.

La crisis sigue abierta

El realojo se produce mientras continúa el pulso político entre el Gobierno y el Partido Popular por la gestión de la crisis. El Ejecutivo trabaja en el traslado a la Península de 500 niñas migrantes, una medida que rechazan el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. Ambos han reclamado la devolución de las personas que entraron irregularmente en la ciudad, incluidos los menores.

El Gobierno, por su parte, considera que una devolución generalizada, especialmente en el caso de los menores, no se ajustaría a la legislación y defiende una respuesta basada en la protección y la atención humanitaria.

La situación sigue marcada por la enorme presión que sufrió Ceuta a finales de julio, cuando unas 80.000 personas se concentraron en la frontera entre el 30 y el 31 de julio.

Ahora, con el desalojo del Trampolín y la apertura de los primeros centros temporales, el Gobierno busca aliviar la presión sobre la ciudad mientras prepara una respuesta a medio plazo para una crisis migratoria que todavía está lejos de darse por cerrada.

1.800 migrantes desalojados de la playa del trampolín de Ceuta