Los alrededor de 2.000 socorristas que trabajan en las playas de Canarias afrontan una mejora sustancial de sus condiciones laborales tras la firma este miércoles del primer convenio colectivo regional del sector. El acuerdo contempla incrementos salariales progresivos de entre el 40 % y más del 65 %, con remuneraciones que se situarán de media entre los 1.800 y 1.900 euros mensuales y que podrán superar los 2.000 euros en determinados destinos.
El pacto también prevé una reducción de la jornada anual, que pasará de las actuales 1.752 horas a 1.690. A ello se sumarán mejoras relacionadas con la dotación de personal y con las condiciones de prestación del servicio, uno de los aspectos que los trabajadores venían reclamando desde hace años.
Para Héctor Fajardo, vicesecretario general de Organización y Comunicación de UGT en Canarias, el acuerdo permitirá «profesionalizar un sector que vivía en un estado de situación salarial y de condiciones de trabajo muy por debajo de las que consideramos dignas». El dirigente sindical ha definido la firma como un «hecho histórico» después de años de reivindicaciones.
El convenio incorpora además medidas específicas para las islas con mayores dificultades para atraer profesionales. La Gomera, El Hierro, La Palma y La Graciosa podrán contar con complementos salariales destinados a hacer más atractivos estos puestos. Según Fajardo, estas cantidades permitirán que algunos trabajadores superen los 2.000 euros mensuales, «para conseguir trabajadores haciendo más apetecible trabajar en esas islas».
La mejora retributiva será progresiva. Según los datos trasladados tras la firma, los socorristas acumularán una subida del 47 % durante los cuatro años de vigencia del convenio, dentro de un incremento global que podrá alcanzar porcentajes superiores al 65 % dependiendo de las condiciones y categorías.
Alejandro Alemán, socorrista en La Laguna (Tenerife), ha destacado la importancia de regular por primera vez las condiciones laborales del colectivo. A su juicio, se trata de una reivindicación que llevaba años pendiente y que finalmente se materializa en un acuerdo que «mejora mucho las condiciones» de quienes trabajan en las playas.
La firma se produjo después de una extensa sesión de negociación en la que también intervino José Luis Smoris, presidente de la Asociación de Empresas Canarias de Salvamento y Vigilancia en Playas. El acuerdo supone establecer por primera vez un marco laboral común para los profesionales del sector en el conjunto del archipiélago.
La aplicación dependerá de los contratos municipales
Pese al acuerdo alcanzado, las nuevas condiciones todavía tendrán que esperar a la publicación del convenio en el Boletín Oficial de Canarias para entrar oficialmente en vigor. Además, su aplicación salarial no será inmediata para todos los trabajadores, debido a que la prestación del servicio depende en gran medida de contratos públicos.
La mayoría de los ayuntamientos adjudican la vigilancia y el salvamento de las playas a empresas mediante concursos cuya financiación se calcula actualmente sobre la base de los salarios vigentes. Por ello, la actualización de las retribuciones exigirá adaptar progresivamente las condiciones económicas de esos contratos.
En este sentido, los impulsores del convenio ya han iniciado contactos con los ayuntamientos y con la Federación Canaria de Municipios con el objetivo de que las futuras licitaciones incorporen las nuevas condiciones salariales establecidas en el acuerdo.
La negociación pretende así resolver otra de las dificultades históricas del colectivo: la falta de efectivos. La mejora de las condiciones laborales y los complementos vinculados a los territorios con mayores dificultades de cobertura buscan facilitar la contratación de profesionales y reforzar los equipos encargados de garantizar la seguridad de los bañistas en las costas canarias.