Cinco nuevos servicios y 5,4 millones para cambiar la atención a los desempleados en Canarias

El Gobierno de Canarias destinará 5,4 millones de euros a cinco nuevos servicios de empleo con los que pretende reforzar la atención, orientación y acompañamiento de las personas desempleadas del Archipiélago. Los programas se desarrollarán entre 2026 y 2028 y buscan avanzar hacia un modelo mucho más personalizado durante todo el proceso de búsqueda de trabajo.

La iniciativa supone reforzar el papel del Servicio Canario de Empleo (SCE) y superar un modelo basado principalmente en la gestión administrativa del demandante. El objetivo es que las personas en situación de desempleo puedan contar con un diagnóstico de su situación laboral, asesoramiento adaptado a sus necesidades y un seguimiento continuado de las acciones que realizan para reincorporarse al mercado laboral.

Los nuevos servicios contemplan la elaboración de itinerarios personalizados de inserción, identificación de necesidades formativas, mejora de competencias profesionales y herramientas para afrontar procesos de selección, además del acompañamiento durante las diferentes fases de búsqueda de empleo.

La inversión se extenderá durante tres ejercicios y permitirá complementar los recursos que actualmente ofrece la red pública de empleo de Canarias. La orientación laboral adquiere así un mayor protagonismo dentro de las políticas activas de empleo, especialmente para aquellos colectivos que encuentran mayores dificultades para incorporarse o regresar al mercado laboral.

El planteamiento pasa por adaptar las actuaciones a cada desempleado. No todos los demandantes parten de la misma situación ni necesitan las mismas herramientas: mientras algunos requieren formación específica, otros necesitan actualizar competencias, redefinir su perfil profesional o mejorar sus mecanismos de acceso a las ofertas existentes.

Canarias pretende con estos cinco nuevos servicios y los 5,4 millones de inversión aumentar la eficacia de las políticas de empleo y establecer una relación más continuada entre los orientadores y las personas inscritas como demandantes.