El intenso calor marcará la peregrinación de miles de personas a Candelaria

(Foto de ARCHIVO) Procesión de la Virgen de Candelaria como motivo de la festividad del 15 de agosto, Día de la Patrona de Canarias CABILDO DE TENERIFE 04/7/2024

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha reforzado el dispositivo sanitario previsto en Candelaria ante la llegada masiva de peregrinos con motivo de la festividad del 15 de agosto. La previsión es que miles de personas se desplacen desde distintos municipios de Tenerife durante los días 14 y 15, por lo que las autoridades han intensificado tanto los recursos asistenciales como las recomendaciones de prevención.

El Centro de Salud de Candelaria contará con un refuerzo de un médico y un enfermero para el servicio de urgencias durante los días 14, 15 y 16 de agosto. A este dispositivo se sumará un Vehículo de Intervención Rápida (VIR) del Servicio de Urgencias Canario (SUC), integrado por un médico, un enfermero y un gestor de recursos, que permitirá ofrecer asistencia sanitaria extrahospitalaria inmediata y reducir los tiempos de respuesta ante posibles incidencias.

El operativo también contempla la coordinación de posibles evacuaciones desde el Puesto Médico Avanzado instalado junto al centro de salud hacia hospitales de tercer nivel. Además, la sala de emergencias del SUC dispondrá de un coordinador sanitario y un gestor de recursos adicionales para valorar las solicitudes de ayuda, orientar a los alertantes y coordinar la movilización de los medios necesarios.

Ante esta elevada afluencia, la Dirección General de Salud Pública ha insistido en la importancia de adoptar medidas para evitar problemas de salud durante la peregrinación. Entre ellas destaca la necesidad de mantenerse hidratado, tanto antes de comenzar la caminata como durante el recorrido, incluso cuando no se tenga sensación de sed, salvo que exista alguna contraindicación médica.

Sanidad recomienda llevar una botella reutilizable para poder rellenarla durante el trayecto y desaconseja el consumo de alcohol. También pide limitar las bebidas con elevada cantidad de azúcar o cafeína y optar por pequeños sorbos de agua de manera frecuente, especialmente si resulta imprescindible caminar durante las horas de mayor temperatura.

La protección frente al sol constituye otra de las principales medidas preventivas. Los peregrinos deben utilizar gorra o sombrero de ala ancha, gafas de sol con protección ultravioleta y protector solar de amplio espectro con un factor de protección igual o superior a 30. La crema debe aplicarse antes de iniciar el recorrido y renovarse cada dos horas o después de una sudoración intensa.

Siempre que sea posible, las autoridades aconsejan permanecer en zonas de sombra y evitar la exposición directa durante las horas de mayor calor, entre las 12:00 y las 17:00 horas. La ropa también debe adaptarse a las condiciones meteorológicas, con prendas ligeras, holgadas y de colores claros. Para evitar lesiones en los pies, se recomienda utilizar calzado cómodo, flexible y que ya haya sido usado previamente.

En los desplazamientos nocturnos o con poca visibilidad, los peregrinos deberán incorporar elementos reflectantes a su vestimenta para facilitar que los conductores puedan identificarlos.

Adaptar el esfuerzo y vigilar los síntomas

Sanidad pide evitar el exceso de confianza durante el recorrido y adaptar el ritmo a la condición física de cada persona. Los cambios bruscos de ritmo y los sobreesfuerzos deben evitarse, mientras que los descansos frecuentes en lugares con sombra pueden ayudar a prevenir problemas derivados del calor y del esfuerzo físico.

La alimentación también debe ser ligera. Salud Pública aconseja realizar comidas poco copiosas y llevar productos fáciles de transportar, como fruta fresca, frutos secos sin sal o bocadillos sencillos. También recomienda llevar un pequeño botiquín, además de protector labial y solar.

Las autoridades recuerdan, asimismo, que siempre que sea posible es preferible realizar la peregrinación acompañado, seguir las instrucciones de los servicios de emergencia y Protección Civil y depositar los residuos en los contenedores habilitados.

Uno de los principales riesgos durante la jornada es el golpe de calor. Mareos o desmayos, dolor intenso de cabeza, confusión, dificultad para hablar, piel muy caliente, enrojecida y seca, sudoración excesiva, náuseas, vómitos o una temperatura corporal elevada son señales de alarma que requieren solicitar asistencia de inmediato.

Mientras llegan los servicios de emergencia, se recomienda trasladar a la persona afectada a un lugar fresco y sombreado, aflojarle la ropa y refrescarla con agua o paños húmedos. Si permanece consciente, se le puede ofrecer agua en pequeños sorbos.

Con este dispositivo y las recomendaciones de prevención, la Consejería de Sanidad busca minimizar los riesgos asociados a una de las principales concentraciones de peregrinos del calendario festivo de Tenerife y garantizar una respuesta sanitaria rápida ante cualquier eventualidad.