Marlaska endurece la respuesta a la crisis de Ceuta y envía más policías para acelerar las expulsiones

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha decidido reforzar el dispositivo policial en Ceuta con una veintena de agentes especializados en Extranjería para agilizar la identificación y expulsión de los migrantes que permanecen en la ciudad tras la entrada masiva registrada a finales de julio.

El refuerzo se suma al despliegue de la Unidad Central de Expulsiones y Repatriaciones (UCER), que ya trabaja en la ciudad autónoma, y a la llegada de otros 50 agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), destinados a reforzar la seguridad ante el aumento de las tensiones y las quejas vecinales.

Marlaska ha vuelto este jueves a Ceuta para analizar sobre el terreno la situación generada tras la entrada masiva de decenas de miles de personas procedentes de Marruecos. Según Interior, actualmente permanecen en la ciudad alrededor de 8.000 migrantes, frente a las entre 72.000 y 80.000 personas que llegaron durante la crisis.

El Gobierno acelera las expulsiones

El ministro ha dejado claro que el objetivo del Ejecutivo es que los migrantes en situación irregular no permanezcan en territorio español salvo en aquellos casos excepcionales en los que exista una situación de extrema vulnerabilidad.

Además, Interior ha ordenado que los inmigrantes en situación irregular que sean detenidos por la comisión de delitos sean puestos a disposición judicial para solicitar su expulsión inmediata, una posibilidad contemplada en el artículo 57.7 de la Ley de Extranjería. Marlaska aseguró que un número considerable de estos casos ya se encuentra en proceso de expulsión.

La situación es diferente para quienes hayan solicitado protección internacional. El Gobierno calcula que hasta 5.000 personas podrían ser acogidas legalmente, entre ellas unos 2.500 menores y otros 2.500 posibles solicitantes de asilo, especialmente procedentes de países en conflicto. El resto, alrededor de 3.000 migrantes considerados económicos, se encamina hacia su devolución a Marruecos.

El refuerzo de Interior se completa con efectivos de la Guardia Civil, unidades antiterroristas, buceadores del GEAS, un buque patrullero y medios aéreos y marítimos. Más de 2.000 militares participan también en el dispositivo desplegado en la ciudad autónoma con el objetivo de recuperar la normalidad tras una crisis que desbordó durante días a los servicios de seguridad y atención.