El calor volverá a intensificarse en Canarias a partir de las 11:00 horas de este jueves 13 de agosto. El Gobierno autonómico ha establecido una situación de prealerta por altas temperaturas en Tenerife y Gran Canaria ante la llegada de una nueva masa de aire cálido que afectará principalmente a las zonas de cumbre y medianías.
La medida ha sido adoptada por la Dirección General de Emergencias dentro del Plan Específico de Emergencias de Canarias ante Fenómenos Meteorológicos Adversos (PEFMA). La previsión apunta a un incremento notable de las temperaturas en distintos puntos de las dos islas centrales.
En Gran Canaria, los valores podrían situarse alrededor de los 34 grados en las cumbres y en diferentes sectores del sur, este y oeste, además de la cuenca de Tejeda. En las zonas de medianías, algunos registros podrían superar los 37 grados.
Tenerife también afrontará un ascenso térmico especialmente significativo en las medianías y cumbres del sur y oeste. En estas áreas se esperan temperaturas por encima de los 30 grados, con máximas puntuales que podrían alcanzar los 34 grados durante las horas de mayor exposición solar.
Avisos meteorológicos y riesgo de incendios
El episodio cálido coincide con los avisos amarillos activados por la Agencia Estatal de Meteorología para Gran Canaria durante las jornadas del jueves y el viernes.
La situación meteorológica también ha llevado al Ejecutivo canario a reforzar las medidas de prevención frente a los incendios forestales. El plan INFOCA mantiene la alerta en Gran Canaria desde los 400 metros de altitud y en Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro.
Las autoridades consideran especialmente desfavorables las condiciones de la vegetación, que continúa acusando los efectos de la falta de humedad. En las zonas forestales y de mayor altitud, la humedad relativa puede situarse por debajo del 30%, mientras el índice de propagación potencial de incendios presenta niveles considerados muy altos.
A este escenario se suma la previsión de viento del nordeste, con rachas que podrían aproximarse a los 80 kilómetros por hora. La combinación de temperaturas elevadas, ambiente seco y viento incrementa la capacidad de propagación de cualquier incendio que pudiera originarse.
Ante este contexto, las autoridades mantienen la vigilancia sobre la evolución meteorológica y piden extremar las precauciones, especialmente en las zonas rurales y forestales, durante los próximos días.