El Cabildo de Tenerife ha adjudicado las obras de rehabilitación del firme de la autopista TF-1 entre los puntos kilométricos 1+400 y 20+000, una actuación que supondrá una inversión de 13.855.850,25 euros para renovar cerca de 18,6 kilómetros de una de las vías con mayor intensidad de tráfico de la isla, por la que circulan diariamente más de 70.000 vehículos.
Los trabajos, divididos en dos lotes con un plazo de ejecución de seis meses cada uno, abarcan el tramo comprendido entre Santa Cruz de Tenerife y Güímar y tienen como objetivo mejorar la seguridad vial, optimizar la movilidad y prolongar la vida útil de la infraestructura.
El primero de los lotes, correspondiente al tramo entre Santa Cruz y El Rosario, ha sido adjudicado a la empresa Transformaciones y Servicios, S.L. por un importe de 7.507.192,86 euros. El segundo, que comprende el recorrido entre El Rosario, Candelaria y Arafo, será ejecutado por Señalizaciones Villar, S.A. por 6.348.657,39 euros.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, destacó que esta actuación forma parte de la estrategia insular para modernizar la red viaria y recordó que la TF-1 soporta un elevado volumen de tráfico diario. En este sentido, señaló que la renovación del firme permitirá disponer de una autopista «más segura, resistente y preparada para las necesidades actuales y futuras de la isla».
Por su parte, el consejero insular de Carreteras, Dámaso Arteaga, explicó que la intervención va más allá del reasfaltado, ya que incorpora diversas actuaciones destinadas a reforzar la seguridad vial y la sostenibilidad de la infraestructura.
Entre las mejoras previstas figuran la instalación de bandas sonoras en los márgenes de la calzada para reducir el riesgo de salidas de vía, la renovación de la señalización horizontal y vertical con pintura termoplástica, la mejora de la señalización informativa, la instalación de nuevos vallados de protección en la mediana y actuaciones de extendido de mezcla asfáltica en distintos ramales de enlace.
Además, los dos contratos contemplan el uso de mezclas bituminosas compuestas en un 50 % por material reciclado (RAP), una medida que busca reducir el impacto ambiental de la actuación. Asimismo, las obras contarán con un periodo de garantía de tres años.
Con esta intervención, el Cabildo pretende incrementar la seguridad de la circulación, reducir las futuras necesidades de mantenimiento y mejorar uno de los principales corredores viarios de Tenerife, dentro del plan de conservación y modernización de la red insular de carreteras.