La Audiencia Nacional solicitó a la Guardia Civil que informe si alguna de las unidades tuvo conocimientos acerca de indicios o recibió alguna alerta que pudiese anticipar la entrada masiva de migrantes a Ceuta de finales de julio.
La magistrada María Tardón ha acordado esta diligencia en el marco de las actuaciones abiertas tras una denuncia presentada por la organización Iustitia Europa, que atribuye a los hechos posibles delitos relacionados con la seguridad del Estado, el favorecimiento de la inmigración ilegal, el tráfico de personas y la omisión del deber de perseguir delitos.
En su resolución, la jueza reclama a la Jefatura de Información de la Guardia Civil que detalle si alguna de sus unidades en Ceuta recibió información previa que permitiera prever la llegada masiva de personas desde Marruecos. Asimismo, solicita un informe sobre el dispositivo desplegado durante la emergencia, incluyendo las operaciones de rescate realizadas, la identificación de los supervivientes y de las víctimas mortales, así como las circunstancias de los fallecimientos.
La Audiencia Nacional también ha requerido a la Policía Nacional que investigue si la entrada masiva pudo responder a una acción coordinada por organizaciones criminales dedicadas al tráfico de personas. El resultado de estas diligencias será determinante para establecer si el tribunal es competente para asumir la investigación del caso.
La decisión judicial llega un día después de que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, asegurara públicamente que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) no emitió ningún aviso sobre una entrada de estas dimensiones. El titular de Interior sostuvo que, de haber existido una alerta de ese tipo, se habría activado un dispositivo extraordinario para hacer frente a la situación, aunque reconoció que sí existían indicios de un incremento de la presión migratoria por vía marítima en los días previos.
La investigación se produce mientras continúa la gestión de las consecuencias de la crisis migratoria, que dejó decenas de fallecidos y miles de personas entrando en territorio español en apenas dos jornadas, además de abrir un intenso debate político sobre la gestión fronteriza y la acogida de menores migrantes.