Mientras la actividad política se ralentiza en agosto, hay un lugar en Canarias que cada verano vuelve a situarse en el foco: La Mareta, la residencia oficial situada en Costa Teguise (Lanzarote) que desde hace años utilizan distintos presidentes del Gobierno como lugar de descanso.
Frente al Atlántico y con acceso directo al mar, el complejo está gestionado por Patrimonio Nacional y destaca por su arquitectura integrada en el paisaje lanzaroteño, diseñada por Fernando Higueras con la participación artística de César Manrique. La finca cuenta con jardines, piscina, zonas deportivas, helipuerto y varios bungalós para el personal y los invitados.
La historia de La Mareta comienza a finales de los años setenta, cuando fue mandada construir por el rey Hussein de Jordania. A finales de los años ochenta, el monarca jordano la regaló al rey Juan Carlos I, quien posteriormente la cedió a Patrimonio Nacional para su uso institucional.
Desde entonces, por este enclave han pasado personalidades internacionales como Helmut Kohl, Mijaíl Gorbachov o Václav Havel, además de varios presidentes del Gobierno español. José Luis Rodríguez Zapatero la eligió como residencia de verano durante su etapa al frente del Ejecutivo y, años después, Pedro Sánchez la ha convertido en uno de sus destinos habituales para las vacaciones estivales y otros periodos de descanso.
Ubicada en uno de los rincones más tranquilos de Lanzarote, La Mareta combina privacidad, seguridad y un entorno natural privilegiado. Un auténtico oasis junto al mar que, verano tras verano, vuelve a convertirse en el escenario del descanso de quienes ocupan la presidencia del Gobierno de España.