La llegada de Pedro Sánchez a Lanzarote para disfrutar de unos días de descanso en la residencia oficial de La Mareta vuelve a activar uno de los mayores dispositivos de seguridad que se despliegan cada verano en Canarias. El operativo, coordinado entre Presidencia del Gobierno, el Ministerio del Interior y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, se extiende por tierra, mar y aire para garantizar la protección del jefe del Ejecutivo.
El dispositivo incluye vigilancia permanente en los accesos a la residencia, controles en el perímetro, presencia de agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, además de unidades de escolta y seguridad de Presidencia. A ello se suma la vigilancia marítima en la franja costera próxima a La Mareta, con embarcaciones que controlan el entorno, así como medios aéreos preparados para cualquier eventualidad. En los días previos a la llegada del presidente también se inspecciona el litoral y se revisan las comunicaciones y los sistemas de seguridad del complejo.
La Mareta, situada en Costa Teguise y gestionada por Patrimonio Nacional, se convierte durante estas semanas en el centro de operaciones de un despliegue que modifica la rutina de la zona, con restricciones puntuales de acceso y un incremento visible de la presencia policial en los alrededores.
Aunque estos dispositivos forman parte del protocolo habitual para proteger al presidente del Gobierno durante sus desplazamientos privados y oficiales, la magnitud del operativo vuelve a situar a Lanzarote en el foco informativo durante el mes de agosto, coincidiendo con las vacaciones de Pedro Sánchez en Canarias.