España y Portugal podrían apartarse del Mundial de 2030 si prospera el plante impulsado por la UEFA contra la FIFA. El enfrentamiento surge por el proyecto del presidente del organismo mundial, Gianni Infantino, de abrir a la inversión privada parte del negocio comercial de la Copa del Mundo, una iniciativa que las federaciones europeas consideran inaceptable.
Por el momento, no existe una retirada oficial de España ni de Portugal como países organizadores. Sin embargo, ambas federaciones forman parte del bloque europeo que ha advertido de que no participará en las competiciones de la FIFA si el proyecto sigue adelante.
La tensión coloca en una situación delicada al Mundial de 2030, ya adjudicado a España, Portugal y Marruecos, aunque el conflicto se centra, por ahora, en la posición de las federaciones europeas frente a la dirección de la FIFA.
La UEFA sostiene que el plan de Infantino supone una privatización parcial del torneo y reclama mayor transparencia. La FIFA, por su parte, defiende que la medida busca aumentar los recursos destinados al desarrollo del fútbol sin perder el control de la competición.
El pulso entre ambos organismos mantiene en el aire el futuro del torneo si no se alcanza un acuerdo, aunque, a día de hoy, España y Portugal no han anunciado oficialmente su renuncia a organizar el Mundial de 2030.