El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha iniciado las obras de emergencia para impedir el acceso al hotel abandonado de Añaza, una estructura inacabada que desde hace décadas se ha convertido en uno de los puntos más peligrosos de la capital. La actuación, impulsada por la Gerencia Municipal de Urbanismo, busca evitar nuevas entradas ilegales y reducir el riesgo de que vuelvan a producirse accidentes en el interior del edificio.
Los trabajos incluyen el derribo de rampas que permiten acceder a las plantas superiores, la retirada de los terraplenes utilizados para entrar al inmueble, el sellado de los principales accesos con mallas de seguridad y el refuerzo del vallado perimetral. Además, se eliminarán los caminos improvisados que facilitan la llegada hasta el edificio desde el exterior.
La intervención se acelera tras varios sucesos registrados en los últimos meses, entre ellos el fallecimiento de una menor al precipitarse desde el inmueble y un reciente operativo policial que evitó que otro joven se lanzara desde la parte superior del edificio. Estos episodios llevaron al Ayuntamiento a declarar la actuación como urgente.
El conocido hotel de Añaza nunca llegó a entrar en funcionamiento. La construcción quedó paralizada hace décadas y desde entonces el edificio ha permanecido abandonado, convirtiéndose en un foco de riesgo por el continuo acceso de curiosos, exploradores urbanos y otras personas que acceden de forma ilegal pese al evidente peligro que presenta la estructura.