Gran Canaria ha dado un nuevo paso hacia un modelo más sostenible de producción agrícola y energética con la puesta en marcha de un proyecto piloto en Santa Lucía de Tirajana que analizará la viabilidad de cultivar en terrenos donde se han instalado placas solares verticales. La iniciativa busca demostrar que la generación de energía renovable y la actividad agrícola pueden convivir en un mismo espacio, optimizando el uso del suelo disponible.
El proyecto está impulsado por el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA), la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias y la empresa pública GESPLAN, en colaboración con el sector energético. Durante los próximos meses se estudiará el comportamiento de distintos cultivos bajo este sistema innovador de paneles fotovoltaicos colocados en posición vertical, una tecnología que permite el paso de la luz, facilita las labores agrícolas y reduce la ocupación del terreno.
Los investigadores evaluarán cómo influye este modelo en el crecimiento de las plantas, el consumo de agua, la temperatura del suelo y la productividad agrícola. El objetivo es comprobar si la combinación de agricultura y energía solar puede convertirse en una alternativa viable para un territorio limitado en suelo cultivable como Canarias, donde la transición energética debe convivir con la protección del sector primario.
Además de producir electricidad renovable, las placas solares verticales podrían generar un microclima favorable para determinados cultivos, reducir la evaporación del agua y proteger las plantaciones frente al viento o al exceso de radiación durante los meses de mayor calor. Si los resultados son positivos, este sistema podría extenderse a otras zonas del Archipiélago como ejemplo de agrivoltaica, un modelo que combina producción agrícola y generación energética en una misma parcela.