Un terremoto de magnitud 7,2 sacude Perú, en pleno Cinturón de Fuego del Pacífico

Un fuerte terremoto de magnitud 7,2 sacudió este jueves Perú y provocó momentos de alarma en diferentes regiones del país. El movimiento sísmico tuvo su epicentro en la región de Ayacucho, aunque llegó a sentirse a cientos de kilómetros de distancia, incluida la capital, Lima.

El seísmo se registró a las 13.00 horas —hora local— y su epicentro se situó a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas. El Instituto Geofísico del Perú situó el hipocentro a 108 kilómetros de profundidad.

Precisamente esa considerable profundidad explica que el terremoto pudiera sentirse en un territorio muy amplio. El movimiento fue percibido en Ayacucho y también en regiones como Ica, Huancavelica, Arequipa y Apurímac, además de llegar de forma más leve hasta Lima.

Las primeras informaciones apuntaron a deslizamientos de tierra y desprendimientos en zonas próximas a Coracora y otros puntos de Ayacucho. Las autoridades iniciaron inmediatamente la evaluación de posibles daños, sin que inicialmente se comunicaran víctimas ni daños materiales de gravedad.

La Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú descartó además que el terremoto pueda generar un tsunami en el litoral peruano.

Perú, en el Cinturón de Fuego del Pacífico

La elevada actividad sísmica de Perú no es excepcional. El país se encuentra situado en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones geológicamente más activas del planeta y escenario de buena parte de los grandes terremotos registrados en el mundo.

En el caso peruano, la actividad sísmica está directamente relacionada con la interacción entre las placas de Nazca y Sudamericana. La placa de Nazca se introduce bajo la placa continental, acumulando y liberando enormes cantidades de energía.

Los datos reflejan esa permanente actividad: Perú acumula ya 568 movimientos sísmicos en lo que va de 2026, de los que 54 se han producido únicamente durante agosto.

El terremoto de este jueves vuelve así a recordar la especial vulnerabilidad sísmica de un país acostumbrado a convivir con los movimientos de tierra y situado en una de las grandes zonas de actividad tectónica del planeta.