‘Tener razón o encontrar lo que realmente funciona’, por Randy Mendiguchía

Hay tres formas de hacer las cosas: la tuya, la mía y la que realmente funciona.

Todos tenemos nuestra propia manera de afrontar los problemas, tomar decisiones y hacer nuestro trabajo. La experiencia, la formación y los años nos dan seguridad y nos ayudan a construir nuestro propio criterio. Y, por supuesto, nos gusta que se reconozca cuando hemos tenido una buena idea o cuando hemos hecho bien las cosas. Eso no es necesariamente ego. Es humano.

El problema comienza cuando defender nuestras ideas se convierte en la necesidad de tener siempre razón.

Porque no siempre nuestra manera es la mejor. A veces será la tuya, otras será la mía y, en muchas ocasiones, la solución más acertada aparecerá precisamente al combinar ambas.

Ahí está una de las claves para trabajar y convivir con los demás: saber defender lo propio sin despreciar lo ajeno.

Escuchar otra propuesta no significa renunciar a nuestros principios ni hacernos de menos. Reconocer que alguien ha tenido una buena idea tampoco disminuye nuestro valor. Al contrario, demuestra seguridad, inteligencia y capacidad para entender que el objetivo final debe estar por encima de cualquier protagonismo personal.

Lo verdaderamente importante no debería ser quién gana una discusión, quién se apunta el mérito o quién consigue imponer su criterio. Lo importante es encontrar aquello que realmente funciona.

Y también saber reconocer a cada persona la parte que aportó para conseguir el resultado.

Los mejores equipos, las mejores empresas y, probablemente, las mejores relaciones se construyen así: con personas capaces de defender sus ideas, escuchar las de los demás y cambiar de opinión cuando encuentran una alternativa mejor.

No siempre hay un único dueño de una buena solución.

Este domingo conviene recordarlo: podemos defender nuestra manera de hacer las cosas, reconocer el valor de las ideas ajenas y aceptar que, muchas veces, el mejor camino nace de sumar.

Porque tener razón puede satisfacer nuestro ego durante un momento. Encontrar juntos lo que realmente funciona puede llevarnos mucho más lejos.