Netanyahu rechaza el plan de 15 puntos de Trump para Gaza y condiciona cualquier retirada al desarme total de Hamás

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha rechazado públicamente el plan de 15 puntos impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para avanzar hacia el final de la guerra en Gaza. Netanyahu ha dejado claro que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no se retirarán del enclave mientras Hamás no haya entregado todo su armamento. 

Durante una reunión de su Gobierno celebrada este domingo, Netanyahu afirmó que Israel “rechaza” el documento y sostuvo que no habrá retirada militar hasta que se produzca un desarme completo y efectivo de Hamás, incluyendo tanto armamento pesado como ligero. El dirigente israelí diferenció además entre un desarme real y lo que calificó de “ficticio”. 

La posición israelí supone un importante obstáculo para la hoja de ruta promovida por Washington. El plan presentado a finales de julio contempla un proceso gradual en el que Hamás entregue sus armas y, paralelamente, Israel vaya retirando sus tropas de Gaza. La propuesta también plantea que la administración del territorio pase a manos de un comité palestino de carácter tecnocrático, respaldado por una fuerza internacional de estabilización. 

Diferencias sobre el orden de aplicación

Uno de los principales puntos de conflicto reside precisamente en qué debe ocurrir primero. Israel sostiene que la retirada de sus tropas debe producirse únicamente después de que Hamás haya completado su desarme. La organización palestina, por su parte, ha defendido que Israel debe cumplir previamente sus compromisos, entre ellos la retirada militar, antes de avanzar con la entrega de las armas. 

Hamás ha asegurado que mantiene su compromiso con la hoja de ruta acordada con los mediadores en El Cairo y ha reclamado a Estados Unidos y a los países mediadores que presionen a Netanyahu para evitar que el proceso quede bloqueado. 

El plan estadounidense contempla inicialmente actuar sobre el armamento pesado de Hamás, sus instalaciones de producción y almacenamiento y su infraestructura de túneles, dentro de un proceso progresivo de desmilitarización. 

Netanyahu endurece su postura

La decisión del primer ministro israelí llega en un contexto de creciente presión política interna. Netanyahu se encuentra ante unas elecciones previstas para octubre y afronta las críticas de los sectores más derechistas de su Gobierno, contrarios a cualquier concesión que pueda facilitar una retirada israelí de Gaza. 

El primer ministro también ha asegurado que Israel continúa negociando con Washington sobre el contenido de la propuesta. Según Netanyahu, algunas de las ideas planteadas por Estados Unidos son aceptables para su Gobierno, mientras que otras no lo son.

Mientras tanto, la Administración Trump todavía no ha respondido públicamente al rechazo israelí. La ruptura en torno a la aplicación del plan amenaza con complicar los esfuerzos estadounidenses para consolidar el alto el fuego y avanzar hacia una solución política para Gaza. 

La situación deja ahora en el aire el calendario previsto para la desmilitarización de Hamás y la retirada israelí. Los mediadores deberán tratar de acercar unas posiciones que mantienen una diferencia fundamental: Israel exige el desarme antes de retirarse, mientras Hamás vincula la entrega de sus armas al cumplimiento previo de los compromisos israelíes.