Suena fuerte, pero puede ser verdad. Nos pasamos el día corriendo, trabajando, resolviendo problemas y pensando en lo que tenemos que hacer mañana.
Dejamos para después ese viaje, esa llamada, ese café, descansar un poco o pasar más tiempo con la gente que queremos, siempre hay algo más urgente y parece que vivir puede esperar.
Nos decimos: cuando tenga más tiempo, cuando tenga más dinero, cuando termine este problema, cuando llegue el momento adecuado. Pero los días siguen pasando y ese momento perfecto casi nunca llega.
Este domingo, recuerda: vivir no es esperar a que todo esté bien. Vivir es aprovechar también lo que tienes hoy. Haz esa llamada, queda para ese café. sal a caminar, ríete un rato, disfruta de los tuyos.
Porque la vida no empieza mañana. La vida ya está pasando. Pasen un buen domingo.