Más de 10 niñas atendidas en Ceuta por posibles violaciones mientras Save the Children alerta del riesgo de violencia sexual y trata

La organización reclama espacios seguros y atención especializada ante la especial vulnerabilidad de las menores y adolescentes que han llegado a la ciudad autónoma durante la crisis migratoria.

Save the Children ha lanzado una seria advertencia sobre la situación que atraviesan las niñas y adolescentes migrantes llegadas a Ceuta tras la entrada masiva registrada a finales de julio. La organización señala que se encuentran especialmente expuestas a agresiones sexuales, trata y diferentes formas de explotación, por lo que reclama reforzar de manera inmediata los mecanismos destinados a su protección.

El pronunciamiento llega además en un contexto especialmente delicado. En los últimos días se han conocido denuncias y atenciones relacionadas con posibles abusos y agresiones sexuales a menores, mientras cientos de niños y adolescentes permanecen todavía en una situación de enorme vulnerabilidad en Ceuta. RTVE ya informaba el pasado jueves de que cientos de menores continuaban por las calles mientras las autoridades trataban de identificarlos e incorporarlos al sistema de protección.

Save the Children pone el foco especialmente en las niñas. La organización recuerda que algunas llegan a España después de haber sufrido situaciones de violencia en sus lugares de origen y que, una vez en territorio español, la falta de protección adecuada puede volver a exponerlas a abusos, explotación o redes de trata.

No es una advertencia nueva. La propia entidad ya documentó durante la crisis migratoria de Ceuta de 2021 que parte de los menores entrevistados había sufrido violencia física, abusos o malos tratos antes de llegar a España. En el caso concreto de niñas y adolescentes, algunas relataban haber escapado de matrimonios forzosos, violencia de género o abusos sexuales dentro del entorno familiar.

La situación actual vuelve así a colocar la protección de la infancia en el centro de una crisis que continúa sin normalizarse. Diez días después de la entrada masiva, Ceuta mantiene a numerosos menores pendientes de identificación, tutela o acogida, mientras las administraciones buscan una respuesta que permita aliviar la presión sobre la ciudad autónoma.

Save the Children insiste en que la respuesta no puede limitarse al control fronterizo. Reclama lugares seguros, identificación rápida de los perfiles vulnerables, profesionales especializados y mecanismos específicos de protección para posibles víctimas de violencia sexual, explotación o trata.

La organización pone así el acento en una de las caras más sensibles de la emergencia: detrás de las cifras de llegadas existen menores, y especialmente niñas y adolescentes, que pueden encontrarse expuestas a situaciones de extrema vulnerabilidad y cuya protección corresponde a las administraciones desde el momento en que se encuentran en territorio español.