Marruecos reactiva su reclamación sobre Ceuta y Melilla: su ministro de Justicia asegura que «seguimos reivindicando nuestros territorios»

Marruecos ha vuelto a poner Ceuta y Melilla en el centro de su reivindicación territorial. El ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, ha confirmado públicamente que Rabat mantiene abierta la reclamación sobre las dos ciudades españolas y que el asunto aparece de manera recurrente en sus contactos con España.

«Cada vez que nos reunimos con España planteamos la cuestión», aseguró Ouahbi. El ministro fue aún más explícito al señalar que la estrategia marroquí es de largo recorrido: «Seguimos reivindicando nuestros territorios y queremos resolver el problema mediante el diálogo».

Las palabras tienen especial relevancia porque proceden de un miembro del actual Gobierno de Marruecos y vuelven a hacer pública una reclamación histórica que Rabat no ha abandonado. Marruecos considera Ceuta y Melilla territorios que le pertenecen y mantiene su reivindicación sobre ambas ciudades, mientras España sostiene que forman parte indiscutible de su territorio nacional.

Ouahbi ha dejado claro, no obstante, que Marruecos apuesta por una estrategia de largo plazo y por el diálogo, sin anunciar ninguna acción militar ni establecer plazos para conseguir sus objetivos. Su mensaje confirma que la cuestión permanece en la agenda política marroquí y que Rabat pretende seguir planteándola ante Madrid.

La respuesta española ha sido contundente. El Ministerio de Asuntos Exteriores ha rechazado que exista negociación alguna sobre Ceuta y Melilla y asegura que «la españolidad de Ceuta y Melilla está fuera de toda duda». Exteriores añade que «la integridad territorial de España ni se ha tratado ni se tratará nunca con nadie».

También la ministra de Defensa, Margarita Robles, aprovechó su visita a Ceuta para enviar un mensaje directo a Rabat: «Ceuta y Melilla no son españolas, son españolísimas. A Ceuta y a Melilla no se las toca». Robles defendió además que cualquier agresión contra las ciudades autónomas supondría una agresión contra España.

El pronunciamiento de Ouahbi reabre así públicamente uno de los principales puntos de discrepancia entre España y Marruecos: Rabat confirma que no renuncia a su reclamación sobre Ceuta y Melilla, mientras Madrid responde que la soberanía española de ambas ciudades no está sometida a discusión ni negociación.