Los empresarios canarios alertan de que la falta de vivienda amenaza el crecimiento económico y el empleo en las islas

La Confederación Provincial de Empresarios de Santa Cruz de Tenerife (CEOE Tenerife) ha advertido de que la falta de vivienda se ha convertido en uno de los principales riesgos para la economía canaria, al considerar que no solo limita el acceso a una residencia, sino también la incorporación de trabajadores al mercado laboral. La patronal estima que esta situación podría mantenerse entre tres y cinco años si no se adoptan medidas que incrementen la oferta de inmuebles.

Durante la presentación del Informe de Coyuntura Económica del segundo trimestre de 2026, el presidente de la organización empresarial, Pedro Alfonso, señaló que la escasez de viviendas está dificultando la llegada de profesionales procedentes de otros territorios. Además, destacó que el perfil de la demanda ha cambiado en los últimos años, ya que ahora predominan los hogares monoparentales que requieren pisos de menor tamaño y precio más asequible, una tipología que, según indicó, apenas se está construyendo.

El estudio refleja que la actividad constructora vinculada a infraestructuras mantiene cierto dinamismo, con 62.921 toneladas de cemento vendidas durante el mes de junio. Sin embargo, el director de Consultoría de Corporación 5, José Miguel González, subrayó que esa evolución no se traduce en un aumento de la oferta residencial, ya que únicamente se finalizaron 182 viviendas en ese periodo. A su juicio, el mercado inmobiliario permanece «prácticamente paralizado».

En el plano económico, el informe apunta a que Canarias cerrará 2026 con crecimiento, aunque inferior al registrado el año anterior, y advierte del riesgo de que la desaceleración actual pueda intensificarse durante 2027.

Entre los indicadores analizados figura la demanda de electricidad, que alcanzó los 716.268 megavatios hora, reflejando que el consumo continúa al alza, aunque con una evolución más moderada que en ejercicios anteriores. También se observa un descenso del 9 % en la matriculación de vehículos, con 8.208 unidades registradas en junio, mientras que el comercio mantiene una evolución estable, aunque con un ritmo de creación de empleo menos intenso que tras la recuperación posterior a la pandemia.

El turismo continúa siendo uno de los motores de la economía regional. El gasto turístico ascendió a 6.838 millones de euros, con un incremento superior al 6 % respecto al trimestre anterior y del 3 % en comparación con el mismo periodo del año pasado.

En materia de precios, el IPC interanual se situó en el 3,4 %, mientras que la inflación subyacente alcanzó el 2,5 %, un dato que José Miguel González calificó de especialmente relevante por su carácter estructural.

El informe también refleja una mejora de la capacidad económica de hogares y empresas. Los depósitos bancarios crecieron un 7,3 % interanual hasta los 50.293 millones de euros, mientras que el volumen de crédito aumentó un 3,8 %, alcanzando los 39.711 millones.

En el ámbito laboral, Canarias contabilizó en junio 964.931 afiliados a la Seguridad Social, acercándose al millón de cotizantes, y registró un total de 60.694 empresas inscritas. No obstante, González advirtió de que la reducción del desempleo también está influida por la salida de unas 27.000 personas del mercado laboral, que han dejado de buscar empleo.

La patronal volvió a mostrar su preocupación por la baja productividad y el elevado absentismo laboral en el archipiélago, un fenómeno que, según explicó Pedro Alfonso, supone un coste estimado de 3.200 millones de euros y sitúa a Canarias por encima de la media nacional.

Ante esta situación, la CEOE pidió a la Consejería de Sanidad que retome en septiembre el diálogo para buscar fórmulas que permitan reducir las listas de espera y planteó que las mutuas y los centros concertados formen parte de las soluciones para agilizar la atención sanitaria.