Durante más de tres décadas hemos trabajado para que ese pequeño distintivo azul y amarillo signifique algo en la mente de quien compra. Y lo hemos conseguido: hoy el sello tiene un nivel de reconocimiento que muy pocas marcas colectivas alcanzan en España. Pero el reconocimiento, por sí solo, no fabrica nada. No crea un puesto de trabajo. No sostiene una línea de producción. No retiene a un joven ingeniero en las islas.
Ese es el diagnóstico del que parte la nueva campaña que presentamos el pasado 27 de julio en Las Palmas de Gran Canaria: «El punto que va contigo». Un plan a tres años, de 2026 a 2028, con un objetivo claro: Queremos pasar de que nos conozcan a que nos elijan.
Lo que hay detrás del sello
Cuando un producto lleva el sello Elaborado en Canarias, detrás hay mucho más que un producto. Hay empresas que han decidido producir aquí, con todos los sobrecostes que eso implica en un territorio ultraperiférico, fragmentado y alejado de los grandes centros de suministro. Hay miles de puestos de trabajo estables y cualificados. Hay inversión, innovación y formación profesional. Hay proveedores locales, transportistas locales, técnicos locales. Y hay, sobre todo, una forma de construir Canarias desde dentro.
Puede sonar a discurso sentimental, pero es aritmética. Cada euro que se queda en el circuito productivo canario vuelve al Archipiélago varias veces: en salarios, en cotizaciones, en compras a otras empresas locales, en impuestos que se recaudan aquí. Cada euro que se va, no vuelve y suma menos.
De reconocer a elegir
Los canarios somos distintos entre nosotros. Tenemos edades, gustos, ritmos y formas de vivir muy diferentes. Pero compartimos algo que no se ve a simple vista: esta tierra nos transforma, nos condiciona y también nos une. Y en un archipiélago que cambia constantemente, la manera de elegir lo que compramos va cambiando con él.
El consumidor de 2026 no es el de hace diez años. Le interesa el kilómetro cero. Quiere saber cómo se fabrica lo que se lleva a casa. Es consciente de que su decisión tiene consecuencias. No hay que convencerle de nada que no sepa ya. Hay que estar ahí, en el momento exacto en que decide.
Por eso hemos cambiado el tono. Dejamos atrás el mensaje institucional y hablamos como habla un amigo que te da un buen consejo. El sello deja de ser solo una marca que nos habla del origen para convertirse en un lenguaje compartido: El Punto que va Contigo es nuestro punto, es nuestro estilo, nuestra forma de fluir y de vivir. Va a nuestro ritmo.
La campaña se despliega en dos tiempos. En una primera fase, de agosto a diciembre de este año, trabajamos el salto del reconocimiento a la preferencia. En la segunda, a lo largo de 2027, ampliamos el mensaje para mostrar hasta dónde llega realmente nuestra industria.
Más allá del lineal del supermercado
Y esto me parece muy relevante y conviene explicarlo:
Durante años, Elaborado en Canarias se ha asociado, casi exclusivamente, a alimentación. Esta simplificación es comprensible, pero es incompleta y nos hace un flaco favor. La industria canaria es también química y cosmética. Es metalmecánica. Es plástico, papel, artes gráficas. Es materiales de construcción. Es energía. Es tecnología aplicada a procesos productivos.
Cuando se entiende nuestra industria como cuatro fábricas de alimentación, se está infravalorando la capacidad real que tenemos en nuestra tierra para producir lo que necesita. Y esa percepción tiene consecuencias directas cuando hablamos de suelo industrial, de costes energéticos, de fiscalidad diferenciada o de cualquiera de los debates que de verdad determinan si aquí se puede seguir fabricando. Visibilizar esa diversidad no es marketing. Es una tarea pendiente.
Producir aquí es una decisión estratégica
Quiero agradecer al Gobierno de Canarias, y en particular a la Consejería de Economía, Industria, Comercio y Autónomos, el respaldo a esta campaña en el marco del proyecto de divulgación de la marca colectiva. Como recordó el viceconsejero de Industria, Comercio y Consumo, Felipe Afonso El Jaber, en la presentación, la industria no consiste solo en transformar materias primas, sino en transformar oportunidades en hechos. Suscribo esa idea por completo. Y añado una más.
Los últimos años nos han enseñado, a golpe de pandemia, de crisis logística y de tensión geopolítica, que la capacidad de producir cerca no es un lujo. Es seguridad económica. Un archipiélago que depende por completo de lo que llega de fuera es un archipiélago vulnerable. Cada fábrica que sigue abierta aquí es un seguro que nos pagamos entre todos.
Queremos ser el punto donde se encuentran quienes producen con quienes consumen. Nada más, y nada menos.
Elegir Elaborado en Canarias no es un gesto de simpatía hacia el empresariado local. Es una decisión que tiene efectos medibles sobre el empleo, sobre la formación y sobre el futuro económico de estas islas. El sello ya nos identifica. Ahora toca que nos acompañe.
PORQUE NO ES SOLO LO QUE HACEMOS: ES CÓMO LO HACEMOS Y CÓMO LO SENTIMOS.
Jorge Escuder Martín, Presidente de la Asociación Industrial de Canarias (ASINCA)