El mapa de la vivienda vacacional está cambiando en Canarias. El Archipiélago contabilizó en julio 39.678 viviendas vacacionales disponibles, lo que representa una caída del 15% respecto al mismo mes del año anterior, según la Estadística Experimental de Vivienda Vacacional elaborada por el Instituto Canario de Estadística (ISTAC).
La reducción de la oferta no significa, sin embargo, una falta de demanda. De las viviendas disponibles durante julio, 37.897 tuvieron alguna reserva, lo que supone que aproximadamente el 95,5% de la oferta registró actividad durante el mes.
Por territorios, Tenerife mantiene claramente el liderazgo y concentra el 41% de todas las viviendas vacacionales disponibles en Canarias, lo que equivale a alrededor de 16.300 alojamientos.
A considerable distancia aparece Gran Canaria, que reúne el 21% de la oferta autonómica, aproximadamente 8.300 viviendas. Entre las dos islas concentran, por tanto, más de seis de cada diez viviendas vacacionales disponibles en el Archipiélago.
Lanzarote ocupa la tercera posición, con aproximadamente el 17% del total, mientras que Fuerteventura representa en torno al 14%. El peso de La Palma, La Gomera y El Hierro es considerablemente menor en términos absolutos.
Los datos reflejan además una reducción importante de la capacidad alojativa. En julio había unas 162.426 plazas disponibles, un 16% menos que un año antes.
La fotografía del ISTAC evidencia así un mercado que se contrae en número de alojamientos mientras mantiene una elevada utilización de las viviendas que continúan comercializándose. Tenerife sigue siendo el gran epicentro de esta modalidad en Canarias y Gran Canaria consolida la segunda posición.
Isla por isla: Tenerife y Gran Canaria concentran más del 60%
La distribución de las viviendas vacacionales confirma importantes diferencias entre las islas. Tenerife acapara aproximadamente el 41%, con unas 16.300 viviendas, mientras Gran Canaria concentra el 21%, alrededor de 8.300.
Lanzarote representa aproximadamente el 17%, unas 6.700 viviendas, y Fuerteventura se sitúa en torno al 14%, con aproximadamente 5.600.
El resto de la oferta se distribuye entre las islas verdes. La Palma concentra alrededor del 4% del total, mientras La Gomera y El Hierro mantienen porcentajes sensiblemente inferiores.
El resultado dibuja una concentración evidente: Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura reúnen aproximadamente el 93% de toda la vivienda vacacional disponible en Canarias.
La caída anual del 15% abre ahora otro debate: determinar dónde están terminando las viviendas que abandonan esta modalidad y hasta qué punto ese descenso acaba trasladándose —o no— al mercado residencial de larga duración.