El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha acordado ampliar durante seis meses la instrucción de la pieza principal del caso Koldo, por lo que la investigación continuará, al menos, hasta el 8 de marzo de 2027. La decisión responde a la necesidad de completar varias diligencias pendientes, especialmente el análisis de los numerosos dispositivos electrónicos incautados durante la investigación.
La prórroga ha sido solicitada por la Fiscalía y respaldada por la acusación popular unificada, la representación legal del Gobierno de Baleares —personado en la causa por la compra de mascarillas durante la pandemia— y varias de las defensas.
En el auto, al que ha tenido acceso EFE, el magistrado recuerda que la anterior ampliación del plazo, acordada el pasado 8 de febrero, expiraba el próximo 8 de septiembre, fecha en la que se cumplirán tres años desde la apertura de las diligencias en 2023.
Aunque durante este tiempo se han practicado numerosas actuaciones, Moreno considera que la investigación aún no puede darse por concluida. El juez señala que todavía quedan diligencias esenciales para avanzar en el esclarecimiento de los hechos.
Entre ellas destaca el trabajo que desarrolla la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que continúa examinando el contenido de teléfonos móviles, ordenadores, discos duros y otros soportes digitales intervenidos durante la operación. Una vez finalizado ese análisis, la UCO elaborará un informe cuyo contenido podría dar lugar a nuevas actuaciones judiciales.
El magistrado también hace referencia a otras diligencias propuestas por la Fiscalía en un escrito presentado el pasado 20 de julio, así como a solicitudes formuladas por las distintas partes personadas que aún deben ser valoradas o ejecutadas. A ello se suma la resolución de varios recursos pendientes, cuyo resultado podría motivar nuevas investigaciones.
Durante los registros practicados en febrero de 2024, la Guardia Civil incautó una importante cantidad de material informático. Buena parte de esos dispositivos fueron localizados en el domicilio de Alicante que compartían Koldo García, exasesor del entonces ministro José Luis Ábalos, y su esposa, Patricia Uriz. Entre el material intervenido figuraban 23 teléfonos móviles, 12 discos duros, un ordenador portátil, una tableta, un dispositivo de almacenamiento USB y una grabadora digital, cuya información sigue siendo objeto de análisis por parte de los investigadores.