Canarias ha decidido elevar la presión sobre el Gobierno de España en uno de los asuntos que considera determinantes para el futuro económico y social del Archipiélago. El Ejecutivo de Fernando Clavijo reclama a Pedro Sánchez que asuma personalmente el liderazgo de la defensa de las Regiones Ultraperiféricas (RUP) ante la Unión Europea y que impulse una estrategia conjunta con Francia y Portugal.
El mensaje salió este lunes del Consejo de Gobierno de Canarias, el primero tras el parón estival y con el nuevo curso político ya en marcha. El Ejecutivo autonómico considera que el momento exige una implicación directa del presidente del Gobierno ante las decisiones que prepara Bruselas sobre el próximo marco financiero europeo.
La preocupación de Canarias está centrada en el futuro tratamiento de las nueve regiones ultraperiféricas de la Unión Europea y, especialmente, en el mantenimiento de los mecanismos económicos y presupuestarios que compensan sus desventajas estructurales.
El Gobierno canario teme que una mayor centralización de los fondos comunitarios termine debilitando la relación directa que las RUP han conseguido mantener con las instituciones europeas y diluya determinadas partidas específicas dentro de grandes programas gestionados por los Estados.
Para las Islas no se trata únicamente de una discusión presupuestaria. La condición ultraperiférica está reconocida en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y constituye la base jurídica que permite aplicar políticas diferenciadas para territorios condicionados por factores como la lejanía, la insularidad, la reducida superficie o la dependencia del transporte aéreo y marítimo.
Por ello, Clavijo quiere que Sánchez tome las riendas y consiga articular una posición común de España, Francia y Portugal, los tres Estados miembros con regiones ultraperiféricas, antes de que Europa adopte decisiones que puedan resultar difíciles de revertir posteriormente.
Canarias pretende que se celebre una cumbre política de las RUP antes del Consejo Europeo previsto para el próximo 15 de octubre. El objetivo es llegar a esa cita con una posición sólida y compartida que garantice el mantenimiento de las singularidades y de la financiación específica para estos territorios.
La reclamación llega, además, después de un verano marcado por la ausencia de una reunión entre Pedro Sánchez y Fernando Clavijo durante la estancia vacacional del presidente español en La Mareta, en Lanzarote. Un encuentro que sí se había producido en años anteriores y que en esta ocasión no llegó a celebrarse.
El Ejecutivo canario quiere ahora pasar página de ese desencuentro, pero reclama hechos. Considera que Moncloa debe utilizar todo su peso político en Bruselas y convertir la defensa de las RUP en una cuestión de Estado.
Con el nuevo curso político recién iniciado, Canarias vuelve así a situar Europa entre sus grandes prioridades. Y el mensaje hacia Madrid es inequívoco: las Islas consideran que la negociación que se avecina puede condicionar su futuro durante años y reclaman a Sánchez que asuma personalmente una batalla que Canarias no quiere afrontar sola.