El Gobierno de Canarias ha actualizado la situación de prealerta y declarará la alerta por temperaturas máximas en todo el archipiélago a partir de las 11:00 horas de este jueves, 30 de julio, ante la llegada de un episodio de calor que se intensificará durante el fin de semana y que podría dejar temperaturas de hasta 38 grados en Gran Canaria.
La Dirección General de Emergencias adoptó esta decisión en aplicación del Plan Específico de Emergencias de Canarias por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos (PEFMA), tras analizar la evolución de las previsiones meteorológicas.
Según el Ejecutivo autonómico, el episodio de altas temperaturas comenzó este miércoles y tendrá una mayor incidencia inicial en las islas orientales, especialmente en Gran Canaria, aunque se espera que el calor se extienda progresivamente al resto del archipiélago a partir del viernes.
Las previsiones apuntan a la entrada de una masa de aire cálido y seco de origen africano, que provocará temperaturas máximas iguales o superiores a los 34 grados en zonas de interior y medianías orientadas al sur y oeste de Gran Canaria, donde al inicio del fin de semana podrían alcanzarse e incluso superarse los 38 grados.
En Fuerteventura se esperan temperaturas de hasta 33 grados en zonas del interior, mientras que en Tenerife los termómetros podrían situarse entre los 32 y los 33 grados en áreas del interior. No se descarta que el episodio afecte posteriormente con mayor intensidad al resto de las islas.
El Gobierno de Canarias también advierte de que el episodio vendrá acompañado de una inversión térmica baja, situada inicialmente en torno a los 400 metros en Gran Canaria y entre los 500 y los 700 metros en las islas occidentales, lo que favorecerá un ambiente especialmente cálido y seco en las medianías y zonas altas.
Además, la llegada de la masa de aire africano podrá ir acompañada de calima débil, principalmente en las islas orientales, aunque por el momento no se prevén concentraciones importantes de polvo en superficie.
Ante la duración prevista del episodio, la Dirección General de Emergencias mantendrá un seguimiento continuo de la evolución meteorológica y no descarta modificar el nivel de alerta o ampliar las medidas en función de las actualizaciones de las predicciones y de los avisos que emita la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).