Canarias blinda sus montes ante el cambio climático y actualiza su plan forestal 27 años después

El Gobierno de Canarias ha aprobado un nuevo Plan Forestal con el objetivo de adaptar la gestión de los montes del archipiélago al aumento de las temperaturas y a los efectos del cambio climático, reemplazando el documento que permanecía vigente desde 1999. La iniciativa prioriza la prevención de incendios, la gestión activa de la masa forestal y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.

El consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano Hernández Zapata, explicó que el nuevo documento forma parte de una estrategia normativa más amplia, que comenzó con la aprobación del decreto de prevención de incendios forestales en diciembre de 2025 y que continuará con la futura Ley de Montes de Canarias, actualmente en tramitación.

Uno de los pilares del plan será la reducción del riesgo de incendios forestales. En este sentido, Hernández Zapata defendió que «el mejor incendio es el que no se produce» y subrayó la importancia de actuar de forma preventiva sobre el territorio. Preguntado por la necesidad de intervenir en el monte, afirmó que «no es que se pueda, es que se debe limpiar el monte».

El consejero indicó que estas labores ya se desarrollan en las islas a través de los Equipos de Intervención y Refuerzo en Incendios Forestales (EIRIF), que cuentan con maquinaria pesada, incluida tecnología no tripulada, para retirar combustible vegetal y dificultar la propagación de las llamas. Además, recordó que el Ejecutivo autonómico ha destinado cerca de 39 millones de euros durante la legislatura al fortalecimiento de estos equipos y a distintas actuaciones preventivas en montes y parques nacionales.

La nueva planificación también busca potenciar el valor social y económico de los espacios forestales. Entre las medidas previstas figura la recuperación de antiguos cultivos, como almendros e higueras, así como el impulso de una gestión forestal sostenible en terrenos privados, especialmente en las zonas de transición entre las masas forestales y los núcleos habitados, con el propósito de favorecer la actividad rural y reducir el riesgo de incendios.

Durante la presentación del documento, Hernández Zapata explicó que la actualización responde a las nuevas condiciones derivadas del cambio climático. El proceso de elaboración comenzó en 2023 e incluyó un procedimiento participativo en el que se recogieron aportaciones de administraciones públicas, entidades y particulares.

En relación con los grandes incendios forestales que afectan actualmente a la Península, el consejero trasladó su reconocimiento a los profesionales que participan en las tareas de extinción y aseguró que Canarias sigue de cerca la evolución de la situación, al tiempo que se mostró dispuesta a colaborar con los medios disponibles si fuera necesario.