El exalto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, ha vuelto a cargar contra la respuesta de los países europeos ante la crisis migratoria de Ceuta, que ha calificado de «histérica, desproporcionada» y «un tanto absurda».
Borrell, que se encuentra en Santander para inaugurar una nueva edición del curso Quo Vadis Europa? de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, ha defendido además la actuación del Gobierno de España durante la crisis y ha reclamado una mayor solidaridad por parte del resto de Estados miembros.
A juicio del exministro socialista, los países de la Unión Europea «han entrado en pánico» cuando lo que correspondía era mostrar su respaldo a España ante una situación que afecta a una frontera que, según ha recalcado, no es únicamente española, sino también «una frontera común» de la Unión Europea.
«Ha hecho muy bien y está haciendo muy bien» su labor, ha afirmado Borrell al ser preguntado por la gestión del Ejecutivo español.
El político catalán ha señalado que lo que más le preocupa de la crisis no es únicamente lo sucedido en Ceuta, sino la reacción de la propia Unión Europea. En este sentido, considera que los Veintisiete deberían haber respondido de manera conjunta y solidaria ante lo que define como un «ataque híbrido», aunque ha precisado que no se trata de un ataque militar.
«Es una avalancha de personas que violan la frontera», ha explicado Borrell, quien considera que la dimensión del episodio exige una respuesta coordinada de los socios comunitarios.
Críticas a Italia y al resto de socios
Borrell ha puesto el foco especialmente en Italia y en su primera ministra, Giorgia Meloni, a quien atribuye haber marcado una reacción que posteriormente habrían seguido otros dirigentes europeos, entre ellos el canciller alemán, Friedrich Merz.
Según su interpretación, hasta 22 dirigentes comunitarios más se sumaron a una carta que, a su juicio, evidenciaba el abandono de la solidaridad europea con España.
Sus declaraciones llegan en plena crisis migratoria en Ceuta, después de la entrada masiva de personas en la ciudad autónoma y mientras el Gobierno prepara esta semana la comparecencia de siete ministros en el Congreso para explicar lo ocurrido, sus causas y las medidas adoptadas.
La situación ha abierto además un intenso debate político en España y en Europa sobre la gestión de las fronteras, la devolución de los migrantes y el papel que debe desempeñar la Unión Europea ante episodios de presión migratoria extraordinaria.