De El Médano a Playa Jardín, El Reducto, Punta Brava, Playa Blanca, Benijo, Los Patos y La Zamora: el verano de las playas cerradas en Canarias

Canarias atraviesa otro verano marcado por episodios de cierre y prohibición del baño en algunas de sus playas más conocidas. Vertidos de aguas residuales, presencia de bacterias y resultados microbiológicos incompatibles con un baño seguro han obligado a ayuntamientos y autoridades sanitarias a adoptar restricciones en plena temporada turística.

El recorrido por los casos documentados desde junio deja varios puntos especialmente significativos en Tenerife y Lanzarote, además de playas que han permanecido cerradas durante el verano por problemas de seguridad y desprendimientos.

Uno de los primeros episodios importantes se produjo en Playa Blanca, Yaiza, en Lanzarote. El 26 de junio se conoció el cierre temporal de la Playa del Pueblo después de que un atasco en una arqueta de la red de saneamiento provocara un vertido de aguas residuales que alcanzó la zona de baño.

El Ayuntamiento decidió prohibir tanto el baño como el acceso mientras esperaba los resultados microbiológicos que permitieran garantizar nuevamente la seguridad del agua.

Pocos días después el problema saltó a Tenerife.

La playa Leocadio Machado, en El Médano, tuvo que cerrar al baño el 7 de julio después de detectarse presencia de Escherichia coli por encima de los parámetros permitidos.

El episodio fue breve, pero significativo. Dos días después, el 9 de julio, las nuevas analíticas permitieron levantar la prohibición y recuperar el baño.

Más preocupante ha resultado nuevamente la situación de El Reducto, en Arrecife.

La principal playa de la capital lanzaroteña había conseguido reabrir el pasado mes de abril después de permanecer más de cinco meses cerrada por problemas de contaminación. Sin embargo, en pleno verano regresaron las dificultades.

A finales de julio se detectaron vertidos de aguas residuales en las proximidades de Punta del Camello. Los análisis realizados por Salud Pública confirmaron parámetros elevados de contaminación bacteriológica y El Reducto volvió a quedar afectado por la prohibición del baño.

El episodio estuvo relacionado con problemas en la red de saneamiento y llegó después de la rotura de una tubería de impulsión que transportaba aguas residuales hacia la depuradora.

Tenerife ha vuelto a tener otro punto especialmente sensible en Puerto de la Cruz.

Punta Brava permaneció cerrada al baño desde finales de julio después de detectarse contaminación fecal. La situación se prolongó durante buena parte de agosto hasta que Salud Pública permitió levantar la restricción.

Y Playa Jardín volvió a convertirse este agosto en protagonista. Salud Pública desaconsejó el baño tras unas analíticas que apuntaban a contaminación, mientras que los análisis realizados por el propio Ayuntamiento ofrecían resultados diferentes. El Consistorio optó por mantener preventivamente el cierre hasta disponer de garantías suficientes y finalmente pudo reabrir el 14 de agosto.

Son episodios distintos y no todos responden exactamente al mismo origen, pero dejan una fotografía incómoda para unas islas cuya relación económica, turística y social con el mar resulta indiscutible.

Los cierres temporales son precisamente el mecanismo que permite proteger a los usuarios cuando las analíticas detectan un riesgo. Sin embargo, la reiteración de problemas relacionados con saneamiento y vertidos vuelve a colocar sobre la mesa el estado de determinadas infraestructuras y la necesidad de acelerar las inversiones pendientes.

Canarias no puede acostumbrarse a que cada verano las banderas rojas por contaminación formen parte de la estampa de sus playas.

El mapa de los cierres documentados este verano

LANZAROTE

Playa del Pueblo de Playa Blanca (Yaiza). Cerrada a finales de junio tras un vertido de aguas residuales provocado por un atasco en la red de saneamiento.

El Reducto (Arrecife). Nueva prohibición del baño a finales de julio después de detectarse contaminación bacteriológica vinculada a vertidos de aguas residuales en Punta del Camello.

TENERIFE

Leocadio Machado (El Médano, Granadilla de Abona). Cerrada el 7 de julio por presencia elevada de E. coli. Reabrió el 9 de julio tras obtener resultados favorables.

Punta Brava (Puerto de la Cruz). Cerrada desde finales de julio por contaminación fecal. Salud Pública autorizó nuevamente el baño el 14 de agosto.

Playa Jardín (Puerto de la Cruz). Cerrada preventivamente en agosto después de que Salud Pública desaconsejara el baño por contaminación. Reabrió el 14 de agosto después de recibir autorización sanitaria.

Playas cerradas por desprendimientos

El mapa del verano se amplía si se contabilizan las playas que no han podido utilizarse por motivos diferentes a la calidad del agua.

Benijo (Santa Cruz de Tenerife) continúa cerrada por el peligro de desprendimientos del talud. La situación llegó este verano al punto de que la Policía Local tuvo que desalojar a cerca de un centenar de personas que habían accedido al arenal pese a las restricciones.

Los Patos (La Orotava) afronta su tercer verano con el acceso cerrado por los problemas de seguridad relacionados con desprendimientos y la situación del acantilado.

En Fuencaliente, La Palma, las playas de La Zamora Grande y La Zamora Chica también fueron cerradas este agosto debido al riesgo de desprendimientos.

La diferencia es fundamental: estos últimos cierres no responden a contaminación del agua. Pero, sumados a las prohibiciones sanitarias, completan una imagen poco deseable en pleno agosto: algunas de las playas más conocidas de Canarias han tenido que pasar parte o todo el verano detrás de una bandera roja.