El estancamiento de Alemania y Reino Unido empieza a sentirse en Canarias: más turistas, pero menos noches de hotel

Turistas en Canarias

El turismo canario comienza a mostrar señales que obligan a mirar con atención hacia Alemania y Reino Unido, sus dos grandes mercados internacionales. Canarias continúa recibiendo un volumen elevado de visitantes, pero los últimos datos reflejan un cambio significativo: llegan ligeramente más viajeros a los establecimientos turísticos, pero permanecen menos tiempo en las Islas.

Los últimos registros del Instituto Canario de Estadística (ISTAC) muestran que los establecimientos hoteleros y extrahoteleros mantienen un elevado número de viajeros, mientras las pernoctaciones presentan retrocesos. Una tendencia que resulta especialmente significativa entre los visitantes extranjeros.

El comportamiento coincide con un momento de debilidad económica de algunos de los principales países emisores hacia Canarias. Alemania y Reino Unido son fundamentales para el Archipiélago y cualquier reducción de la capacidad de consumo de sus familias puede terminar teniendo consecuencias sobre las vacaciones: viajes más ajustados, menos días de estancia o una mayor búsqueda de ofertas.

La dependencia es especialmente importante. Reino Unido continúa siendo, con diferencia, el primer mercado turístico extranjero de Canarias, mientras Alemania ocupa la segunda posición. Entre ambos representan una parte fundamental de los millones de visitantes internacionales que recibe anualmente el Archipiélago.

El sector observa además una mayor sensibilidad al precio y un comportamiento más prudente a la hora de reservar las vacaciones. Canarias mantiene, sin embargo, una fortaleza importante: los ingresos turísticos continúan resistiendo, por lo que una reducción de las estancias no significa necesariamente, al menos por ahora, una caída equivalente de la facturación.

El aviso está precisamente en la duración de las vacaciones. Más turistas no garantizan necesariamente más actividad económica si cada visitante permanece menos días. Menos noches significan menor actividad acumulada en hoteles, apartamentos, restaurantes, comercios, ocio y transporte.

Canarias afronta así los próximos meses pendiente de la evolución económica de Reino Unido y Alemania y, especialmente, de la temporada de invierno, el periodo decisivo para comprobar si estamos ante un ajuste puntual o ante un cambio de tendencia.

El empleo, el siguiente indicador que hay que vigilar

Una caída continuada de las pernoctaciones no implica automáticamente destrucción de puestos de trabajo, pero sí puede terminar afectando al empleo si la tendencia se consolida durante varios meses.

Menos noches alojadas significan menos jornadas de consumo y actividad. Hoteles y apartamentos necesitan servicios durante menos tiempo y también disminuyen las oportunidades de gasto en restaurantes, bares, comercios, alquiler de vehículos, excursiones, ocio, transporte y numerosas empresas auxiliares.

Por ahora, el empleo turístico mantiene su fortaleza y no existen datos que permitan hablar de una crisis laboral. El problema aparecería si la reducción de las estancias se prolonga y termina afectando a la ocupación y a la facturación empresarial.

Los primeros efectos podrían sentirse especialmente en las contrataciones temporales, ampliaciones de plantilla, horas de trabajo y renovación de contratos, antes de traducirse necesariamente en destrucción directa de empleo.

Con una economía tan vinculada al turismo, Canarias tiene motivos para vigilar de cerca la evolución de sus dos grandes clientes europeos. Si británicos y alemanes siguen viajando pero reducen progresivamente sus días de vacaciones en las Islas, el impacto terminará extendiéndose mucho más allá de las recepciones de los hoteles.

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