Seis años de prisión para un taxista de Adeje por agredir sexualmente a una joven alemana de 22 años

La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a seis años de prisión a un taxista de 36 años de Adeje por la agresión sexual a una joven alemana de 22 años ocurrida en septiembre de 2022, cuando la víctima se encontraba de vacaciones en Tenerife. Además, deberá indemnizarla con 20.000 euros.

La sentencia establece también otras medidas para el condenado: tendrá prohibido acercarse o comunicarse con la víctima durante diez años y, una vez cumplida la pena de prisión, deberá someterse a cinco años de libertad vigilada.

Los hechos se produjeron después de que la joven saliera alrededor de las tres de la madrugada de una discoteca de Las Verónicas. La mujer tomó un taxi con la intención de regresar al domicilio de sus padres, donde se alojaba durante sus vacaciones. Según su declaración durante el juicio, el conductor desvió el vehículo hasta un descampado, lugar en el que se produjo la agresión sexual.

Durante la vista oral, la víctima y sus padres explicaron las consecuencias que el episodio habría tenido sobre ella. Según relataron, desde entonces «no ha vuelto a ser la misma»: perdió su vivienda y su empleo en Alemania, continúa bajo tratamiento psiquiátrico y presenta tendencias autolíticas y dificultades para salir a la calle.

La Sala tampoco ha considerado determinante que la joven ofreciera dos versiones diferentes sobre la sucesión exacta de los acontecimientos. La víctima explicó estas diferencias por la pérdida de la noción del tiempo y por haber ido olvidando determinados detalles de lo sucedido.

Por su parte, el acusado negó durante el juicio haber cometido la agresión. El taxista afirmó no saber cómo habían aparecido restos de su semen en la ropa y el cuerpo de la joven, aunque planteó que podían haber llegado allí después de que ella tocara distintos elementos del interior del vehículo, entre ellos el aparato de música.

La condena se sitúa por debajo de la petición inicial de la Fiscalía, que solicitaba diez años de prisión y una indemnización de 25.000 euros para la víctima. La defensa, en cambio, reclamaba la libre absolución del procesado, que cuenta con antecedentes por violencia de género.