El Gobierno central y el Ejecutivo de Ceuta han alcanzado un acuerdo para habilitar cuatro nuevos espacios de atención humanitaria con capacidad para unas 1.500 personas migrantes, en un intento de aliviar la situación que atraviesa la ciudad autónoma tras la llegada masiva registrada en las últimas semanas.
El pacto se alcanzó tras la reunión mantenida entre la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, y el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, en un contexto marcado por una fuerte tensión entre ambas administraciones. Cientos de personas continúan durmiendo en calles y playas de la ciudad, mientras las autoridades buscan una solución de emergencia.
Los dispositivos tendrán carácter temporal y extraordinario y se instalarán en cuatro emplazamientos: un aparcamiento cedido por la Ciudad Autónoma, una hípica, un antiguo campo de fútbol y la zona de El Guano. El Ejecutivo central prevé además una inversión de emergencia de 6,5 millones de euros para reforzar la atención humanitaria.
Una crisis que dispara el enfrentamiento político
El acuerdo llega después de varios días de reproches cruzados entre La Moncloa y el Gobierno ceutí. Vivas ha endurecido notablemente su discurso contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez y ha reclamado medidas para recuperar la normalidad en la ciudad, llegando incluso a acusar al Gobierno central de poner en riesgo la soberanía española sobre Ceuta.
El presidente autonómico ha dado un plazo de 30 días para que la situación se encauce y ha advertido de que, si no observa avances, recurrirá a los tribunales. Mientras tanto, desde el Gobierno central se reclama una mayor coordinación entre administraciones y se acusa al Ejecutivo ceutí de dificultar la puesta en marcha de determinadas soluciones.
La tensión política se ha trasladado también al Congreso, donde varios ministros deberán comparecer próximamente para explicar la gestión de la crisis migratoria. El PP prepara además una ofensiva parlamentaria para exigir responsabilidades al Ejecutivo.
Miles de personas siguen en una situación precaria
Pese al acuerdo, la puesta en marcha de estos espacios no resuelve de inmediato la situación. La llegada masiva registrada a finales de julio dejó a miles de personas en Ceuta y obligó a improvisar asentamientos en playas y otros espacios públicos.
El Gobierno defiende que la prioridad inmediata es garantizar una acogida digna y ordenada, mientras continúa trabajando en los procedimientos correspondientes para quienes permanezcan en la ciudad, incluidos los procesos de solicitud de asilo y las posibles devoluciones conforme a la legislación vigente.