Las entradas irregulares a Canarias han descendido un 59,5% en lo que va de 2026, según los últimos datos del Ministerio del Interior. Hasta el 15 de agosto, 4.808 personas llegaron al archipiélago por vías irregulares, frente a las 11.883 contabilizadas durante el mismo periodo del año anterior.
El descenso también se refleja en el número de embarcaciones que alcanzaron las costas canarias. Hasta mediados de agosto se contabilizaron 64 embarcaciones, frente a las 196 registradas en 2025, lo que supone una reducción del 65,3%.
La evolución de Canarias contrasta con la situación registrada en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, donde las entradas irregulares se han multiplicado durante este año. En Ceuta, Interior contabiliza 5.013 llegadas desde el 1 de enero hasta el 15 de agosto, un 191% más que las 1.722 del mismo periodo de 2025.
Melilla registra también un fuerte incremento. Las entradas han pasado de 166 a 548 personas, lo que supone un aumento del 230%.
Estas cifras no incluyen la entrada masiva registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio, cuando más de 70.000 personas accedieron a la ciudad autónoma. Según el Gobierno, alrededor de 5.000 permanecen actualmente en Ceuta. Interior ha decidido dejar nuevamente este episodio fuera de su balance al considerar que sus datos «requieren un análisis más específico».
Descenso de las entradas irregulares en España
En el conjunto del país, el número de llegadas irregulares también se ha reducido, aunque en una proporción mucho menor que en Canarias. Hasta el 15 de agosto, Interior contabiliza 19.972 entradas, un 9,4% menos que las 22.040 registradas un año antes.
La vía marítima continúa concentrando la mayor parte de estos movimientos, con 14.411 personas llegadas a bordo de 599 embarcaciones precarias.
La evolución territorial presenta importantes diferencias. Mientras Canarias experimenta una caída cercana al 60%, Baleares registra un ligero aumento, con 4.433 llegadas por vía marítima, 110 más que las 4.323 del mismo periodo de 2025.
También crecen las llegadas a la Península por mar. Hasta el 15 de agosto alcanzaron las 5.152 personas, frente a las 3.928 contabilizadas un año antes, un incremento del 31,16%.
Los datos del Ministerio del Interior dibujan así un cambio en la distribución de las rutas migratorias irregulares durante 2026, con una notable reducción de las llegadas a Canarias y un incremento especialmente acusado en Ceuta y Melilla.