Al menos 11 personas han muerto y otras 19 han resultado heridas desde la noche del viernes en una nueva oleada de ataques aéreos israelíes contra el sur de Líbano, en una de las jornadas más letales desde mediados de junio.
Los bombardeos se concentraron en las localidades de Ansar y Deir el Zahrani, ambas situadas en la gobernación de Nabatiye. Según el último balance del Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del Ministerio de Salud Pública libanés, recogido por la agencia oficial NNA, siete personas murieron en Ansar, donde otras dos resultaron heridas.
En Deir el Zahrani, los ataques dejaron otras cuatro víctimas mortales y 17 heridos, varios de ellos con lesiones de consideración.
La ofensiva supone una nueva escalada de la tensión en el sur del país, donde Israel mantiene operaciones militares contra posiciones vinculadas a Hezbolá pese al alto el fuego alcanzado en junio.
El ataque se produce además en un contexto especialmente delicado para Líbano, después de meses de enfrentamientos y bombardeos que han provocado miles de víctimas y desplazamientos masivos de población.
Las autoridades libanesas han denunciado reiteradamente la continuidad de los ataques israelíes, mientras Israel sostiene que sus operaciones están dirigidas contra objetivos de Hezbolá y buscan impedir que el grupo reconstruya su infraestructura militar.