El desabastecimiento puede provocar el aumento de precio de la carne en Canarias: «La inflación puede aparecer rápidamente»

La CEOE Tenerife ha advertido de que la economía de la provincia de Santa Cruz de Tenerife afronta varios riesgos de cara al próximo otoño, pese a valorar la situación actual como estable. La patronal señala especialmente al posible impacto de las restricciones sanitarias a las importaciones de carne procedente de Brasil y a la retirada progresiva de determinadas ayudas públicas.

El presidente de la organización empresarial, Pedro Alfonso, ha puesto además el foco en la evolución de los precios. La inflación alcanzó en julio el 3,4% en Canarias, un nivel que considera preocupante y alejado de los parámetros compatibles con la estabilidad económica.

“La inflación puede aparecer rápidamente, pero es difícil sacarla cuando se vuelve persistente”, ha señalado Alfonso, quien ha advertido de que un escenario de nuevas presiones inflacionistas podría tener consecuencias sobre la política monetaria europea.

Según ha explicado, si las tensiones sobre los precios se extienden por Europa, el Banco Central Europeo dispondría de “menos margen para relajar su política monetaria e incluso podría haberse obligado a endurecerla”. Esto encarecería la financiación de familias y empresas y podría terminar afectando a la inversión, el crecimiento económico y el empleo.

Uno de los principales focos de preocupación para la patronal se encuentra en el abastecimiento de productos cárnicos. La CEOE Tenerife sostiene que las restricciones sanitarias a las importaciones brasileñas podrían generar problemas de suministro en las islas durante las próximas semanas.

“Esta situación amenaza con desabastecer el 50% del mercado del pollo y vacuno en las próximas semanas, lo que elevará los precios de la alimentación y la hostelería”, ha alertado la organización empresarial.

A esta situación se suman, según la patronal, los costes asociados a la nueva regulación europea sobre envases. Las empresas del sector deberán afrontar inversiones que la CEOE Tenerife califica de “millonarias” para adaptarse a las nuevas exigencias, con el riesgo de que parte de ese incremento termine repercutiendo en los precios que pagan los consumidores.

La organización empresarial también calcula que la retirada progresiva de las ayudas públicas podría añadir hasta 0,85 puntos porcentuales al IPC durante los próximos meses. A su juicio, este escenario supondría una presión adicional tanto para la competitividad de las empresas como para el poder adquisitivo de los ciudadanos de las islas.

Ante este panorama, la CEOE Tenerife ha reclamado a las administraciones que “a vigilar de cerca” la evolución del posible desabastecimiento de productos cárnicos y que flexibilicen la presión regulatoria sobre las empresas.

“La acumulación de nuevos costes de inversión y la retirada de ayudas públicas suponen un desafío crítico en un momento de gran incertidumbre global”, ha sostenido la patronal.

Alfonso también ha advertido sobre el impacto que una inflación persistente puede tener sobre las cuentas públicas. En su opinión, el aumento de los precios, los salarios nominales y las bases imponibles genera “un efecto recaudatorio importante” y eleva automáticamente parte de los ingresos públicos.

Por ello, el presidente de la CEOE Tenerife ha considerado “fundamental” evitar que ese incremento de la recaudación termine convirtiéndose en un gasto estructural “irreversible”.

“No debemos olvidar que la inflación puede aparecer rápidamente, pero lo realmente difícil es sacarla de la economía cuando se vuelve persistente”, ha concluido.