El Cabildo de Tenerife quiere darle la vuelta al modelo de gestión de residuos de la Isla. La Corporación insular ha aprobado el Programa Insular de Gestión de los Residuos de Materia Orgánica, una hoja de ruta que contempla una inversión superior a los 75 millones de euros para conseguir tratar progresivamente el 100% de la materia orgánica que se genera en Tenerife.
El objetivo es reducir la cantidad de residuos que termina directamente en el vertedero, disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y avanzar hacia un modelo de economía circular. El problema parte de una realidad que deja poco margen para la complacencia: Tenerife genera más de 200.000 toneladas de materia orgánica cada año, pero la recogida selectiva apenas supera las 2.000 toneladas.
La diferencia, de más de cien veces, obliga al Cabildo a cambiar su estrategia. Hasta ahora, la planificación confiaba en que una mayor implantación de la recogida separada por parte de los municipios permitiera canalizar la materia orgánica hacia su tratamiento específico. Sin embargo, la baja implantación de este sistema ha llevado a plantear infraestructuras capaces de actuar también sobre la materia orgánica que llega mezclada con el resto de residuos urbanos.
Más de 75 millones para cambiar el modelo
La actuación se desarrollará en dos fases y superará los 75 millones de euros, incluyendo tanto la construcción de las nuevas instalaciones como su explotación durante el periodo previsto.
El propósito es que el Complejo Ambiental de Tenerife pueda tratar la totalidad de la materia orgánica que recibe, incluso aquella que actualmente acaba depositada en vertedero junto al resto de la basura. Con ello se pretende reducir de manera significativa las emisiones de metano asociadas a la descomposición de los residuos orgánicos.
Parte de la inversión podrá financiarse con los fondos procedentes de los costes asociados a las emisiones de gases de efecto invernadero. El Cabildo prevé recaudar 13,04 millones de euros entre 2024 y 2027 por este concepto, unos recursos que deben destinarse a actuaciones relacionadas con la mejora de la gestión de residuos y la reducción de emisiones.
691 nuevos contenedores para los municipios
El plan no se limita a construir nuevas instalaciones. El Cabildo también pretende reforzar la recogida selectiva de biorresiduos que corresponde a los ayuntamientos.
Como primera medida, se contempla la adquisición de 691 nuevos contenedores específicos para materia orgánica, con una inversión cercana a los 222.000 euros. La prioridad será para los municipios y mancomunidades que ya cuentan con sistemas de recogida selectiva o que están en proceso de implantarlos.
La Corporación insular sostiene que ambas vías deben avanzar de manera paralela: por un lado, aumentar la cantidad de materia orgánica que los ciudadanos separan en origen y, por otro, disponer de capacidad suficiente para tratar también los residuos que continúan llegando mezclados al Complejo Ambiental.
El reto de cumplir con Europa
El plan también responde a las exigencias europeas en materia de reciclaje y economía circular. La normativa comunitaria establece objetivos cada vez más exigentes para reducir el depósito de residuos biodegradables en vertedero y limitar las emisiones de metano.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, ha defendido que Tenerife no puede continuar enterrando materia orgánica que puede convertirse en un recurso y que constituye una de las principales fuentes de emisiones de metano de los vertederos. El objetivo, según la Corporación, es disponer de un sistema de gestión de residuos más moderno y preparado para las próximas décadas.