La batalla comercial por la apertura de los domingos en Santa Cruz de Tenerife sube un nuevo escalón. La Asociación Canaria de Medianas y Grandes Empresas de Distribución (Asodiscan) reclama al Ayuntamiento que la Sociedad de Desarrollo quede fuera del informe que debe determinar si procede revisar la actual Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT), al considerar que la entidad municipal participó en el impulso del modelo que ahora está en discusión.
La patronal de las medianas y grandes superficies sostiene que el análisis debe recaer directamente en los Servicios Jurídicos municipales o en un órgano que garantice, a su juicio, una valoración independiente. El argumento de Asodiscan es claro: entiende que no resulta adecuado que la Sociedad de Desarrollo participe en la evaluación jurídica de una ZGAT en cuya configuración tuvo protagonismo.
La organización recuerda que la Sociedad de Desarrollo intervino en el proceso que desembocó en la declaración de la actual zona en 2011. Por ello, considera necesario separar a la entidad del nuevo análisis y evitar cualquier duda sobre la imparcialidad del procedimiento.
El planteamiento no supone, según la posición trasladada por Asodiscan, cuestionar la profesionalidad de los técnicos de la Sociedad de Desarrollo. El conflicto está en quién debe actuar como árbitro de una discusión que enfrenta dos modelos comerciales diferentes y que ha vuelto a colocar la apertura dominical en el centro del debate político y económico de Santa Cruz.
La reclamación introduce además presión sobre el movimiento realizado por el alcalde, José Manuel Bermúdez. El Ayuntamiento ha optado por estudiar jurídicamente si existe obligación de revisar la ZGAT antes de entrar en el fondo de la petición planteada por las grandes superficies.
Asodiscan quiere que ese primer paso se produzca con todas las garantías y sin intervención de quienes participaron en el diseño original. La patronal pretende que se determine si, después de quince años, las circunstancias que justificaron aquella delimitación siguen siendo las mismas y si corresponde mantener un mapa que permite libertad horaria en determinadas áreas mientras deja fuera a importantes establecimientos de Cabo Llanos.
Detrás del enfrentamiento aparece una cuestión de mayor calado: qué modelo comercial quiere Santa Cruz para los próximos años. Las grandes superficies defienden que la ciudad ha cambiado profundamente desde 2011 y consideran necesario adaptar las reglas a la realidad actual, mientras el pequeño comercio y sus organizaciones vienen defendiendo las particularidades del modelo vigente.
La discusión, por tanto, ya no gira únicamente alrededor de abrir o no los domingos. Antes de llegar a esa decisión se ha abierto otra batalla: quién debe elaborar el informe que puede determinar el futuro de la ZGAT.
Y en ese terreno Asodiscan ha endurecido su posición: quiere a la Sociedad de Desarrollo fuera del análisis y que sean los Servicios Jurídicos municipales quienes determinen si Santa Cruz debe revisar un modelo comercial que lleva quince años vigente.