Detenido en Maspalomas un británico reclamado por Reino Unido por ocho presuntos delitos sexuales contra menores

Un ciudadano británico reclamado por las autoridades del Reino Unido por ocho presuntos delitos sexuales contra menores ha sido detenido en Maspalomas, en el municipio grancanario de San Bartolomé de Tirajana. El arrestado ha ingresado en prisión provisional mientras se tramita el procedimiento de extradición solicitado por el país británico.

La detención fue llevada a cabo por agentes del Grupo de Delitos contra las Personas de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Brigada Local de Policía Judicial de la Comisaría de Maspalomas, después de que la Policía Nacional tuviera conocimiento de que el reclamado podía encontrarse en el municipio.

Sobre el hombre pesaba una Orden Internacional de Detención y Entrega (OIDE) emitida por las autoridades judiciales británicas. La requisitoria se había activado después de que el sospechoso, que había sido detenido previamente en Reino Unido por estos hechos, quedara en libertad bajo fianza y abandonara posteriormente el país.

El ciudadano británico no habría cumplido con la obligación de comparecer ante la autoridad judicial cuando fue requerido, lo que llevó a las autoridades del Reino Unido a emitir la orden internacional al desconocerse su paradero.

Una vez localizada la posible residencia del reclamado en San Bartolomé de Tirajana, los investigadores comprobaron, a través de los servicios centrales de la Dirección General de la Policía, que la orden internacional continuaba vigente.

Los agentes establecieron entonces un dispositivo discreto para localizarlo. Finalmente, pudieron identificarlo en las inmediaciones de una vivienda destinada a alquiler vacacional, donde procedieron a su arresto sin que se produjeran incidentes.

Tras la detención, el hombre fue trasladado a las dependencias de la Brigada Local de Policía Judicial de Maspalomas para completar las diligencias correspondientes antes de su puesta a disposición judicial.

La autoridad judicial competente decretó posteriormente su ingreso en prisión provisional, a la espera de que avance el procedimiento de extradición requerido por las autoridades del Reino Unido.

La actuación se enmarca en los mecanismos de cooperación policial y judicial internacional para localizar en España a personas reclamadas por otros países mediante órdenes internacionales de detención.