El Gobierno de España afronta este martes una cita clave en Bruselas con la crisis migratoria de Ceuta como principal asunto sobre la mesa. El Ejecutivo de Pedro Sánchez buscará trasladar a sus socios europeos la necesidad de una respuesta común ante la presión migratoria sufrida en la ciudad autónoma, al tiempo que defenderá la actuación coordinada con Marruecos durante los últimos días.
La reunión de ministros del Interior de la Unión Europea llega marcada por el malestar de España con parte de sus socios comunitarios. Moncloa considera que algunos gobiernos, entre ellos el italiano, han reaccionado con un discurso centrado en la confrontación política y alejado de la solidaridad que, a juicio del Ejecutivo, requiere una crisis que afecta a una frontera exterior de la Unión Europea.
Desde Bruselas, el Gobierno insistirá en que la protección de Ceuta no es únicamente una cuestión nacional, sino europea. Además, defenderá que la gestión desarrollada junto a Marruecos permitió contener la situación en un contexto especialmente complejo, una valoración que también ha sido respaldada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien destacó la cooperación entre ambos países y calificó de eficaz la respuesta desplegada.
El Ejecutivo también pretende abrir el debate sobre la necesidad de reforzar los mecanismos europeos de actuación ante crisis migratorias similares, reclamando mayor coordinación, apoyo operativo y una estrategia común que evite respuestas unilaterales entre los Estados miembros.
La situación mantiene un especial interés para Canarias, una de las principales puertas de entrada de la inmigración irregular hacia Europa. El Archipiélago ha reclamado en numerosas ocasiones una mayor implicación de las instituciones comunitarias para hacer frente a la presión migratoria en la ruta atlántica, una reivindicación que vuelve a ganar protagonismo con el debate abierto en Bruselas sobre la gestión de las fronteras exteriores de la Unión Europea.