El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cargó este lunes contra el Gobierno iraní por negar públicamente la existencia de conversaciones con Washington y advirtió de que mantendrá el bloqueo naval sobre las costas de Irán hasta que se alcance un acuerdo o se produzca una «rendición total» de Teherán.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario calificó de «increíblemente hipócrita» la postura de las autoridades iraníes. Según afirmó, Teherán habría solicitado mantener contactos con Estados Unidos e incluso habría programado nuevas reuniones, mientras continúa asegurando públicamente que no existe ningún proceso negociador y que sus únicos contactos se desarrollan con Omán.
Trump también rechazó las afirmaciones iraníes sobre el control del estrecho de Ormuz, asegurando que esa vía marítima se encuentra bajo el «control absoluto» de la Marina estadounidense. En ese contexto, sostuvo que ningún suministro llegará a Irán sin autorización de Estados Unidos y reiteró que el bloqueo continuará vigente hasta que ambas partes alcancen un pacto o se produzca una rendición completa.
El presidente estadounidense volvió a insistir en que su Administración no permitirá que Irán desarrolle armamento nuclear, reiterando su mensaje de que la República Islámica «jamás tendrá un arma nuclear».
Las declaraciones llegan un día después de que Trump anunciara su intención de reactivar las conversaciones de paz con Irán, paralizadas durante los últimos meses en medio del conflicto que enfrenta a ambos países. El mandatario aseguró que Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Catar le habían solicitado frenar las operaciones militares para favorecer una salida diplomática, y afirmó además que Teherán le había pedido cancelar un ataque que describió como «el mayor desde la Segunda Guerra Mundial».
Sin embargo, el Gobierno iraní negó este lunes la existencia de negociaciones con Washington. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Ismail Bagaei, aseguró que actualmente no hay contactos con Estados Unidos y señaló que cualquier decisión sobre una eventual reanudación del diálogo dependerá de la evolución de los acontecimientos.
Bagaei explicó que, por el momento, Irán mantiene únicamente conversaciones bilaterales con Omán para garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que, antes del conflicto, transitaba alrededor del 20 % del petróleo mundial. El portavoz insistió en que se trata de un asunto exclusivo entre ambos países, aunque reconoció que otros actores pueden desempeñar un papel positivo o negativo en el proceso.
En paralelo, el ministro interino de Defensa iraní, Mayid Ibn al-Reza, defendió la creación de un sistema regional de seguridad integrado por países musulmanes como Irán, Turquía, Pakistán, Arabia Saudí y Egipto. Durante una conversación con su homólogo turco, Yaşar Güler, sostuvo que la reciente guerra demuestra que la seguridad de Oriente Medio debe recaer en los propios países de la región y criticó la presencia de fuerzas militares extranjeras, al considerar que incrementa la inestabilidad y la desconfianza.