Colapso circulatorio en Las Palmas de Gran Canaria por las obras del viaducto del Guiniguada

Las obras de impermeabilización del viaducto del Guiniguada, en la Circunvalación de Las Palmas de Gran Canaria (GC-3), han provocado este lunes importantes retenciones en distintos puntos de la capital grancanaria. El cierre de la calzada en sentido norte, que permanecerá vigente durante la primera quincena de agosto, ha generado un notable incremento del tráfico tanto en la GC-1 como en varias vías urbanas utilizadas como itinerarios alternativos.

Desde primeras horas de la mañana, cientos de conductores se vieron atrapados en largas colas, especialmente en el entorno de los túneles de Julio Luengo, uno de los principales desvíos habilitados para acceder a la zona norte de la isla mientras se desarrollan los trabajos.

Aunque el Cabildo de Gran Canaria había anunciado con antelación las restricciones al tráfico y señalizado las rutas alternativas, ya durante la jornada del domingo comenzaron a registrarse las primeras congestiones.

La actuación, impulsada por la Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras del Cabildo y ejecutada por la empresa Lopesan Asfaltos y Construcciones, afecta inicialmente al tráfico en dirección a Siete Palmas, Tamaraceite y el norte de Gran Canaria.

Para reducir al máximo la duración de las obras, la corporación insular ha reforzado el dispositivo con dos turnos de trabajo que suman una veintena de operarios especializados, una cifra muy superior a la habitual en este tipo de intervenciones. Según el Cabildo, sin este refuerzo los trabajos podrían prolongarse durante cerca de tres meses.

Durante esta primera fase, los vehículos procedentes del sur deben abandonar la GC-1 en Barranco Seco para incorporarse a la GC-31, atravesar los túneles de San José y continuar por la Avenida Marítima hasta enlazar con Julio Luengo y retomar el itinerario hacia el norte.

A partir del 16 de agosto, las restricciones cambiarán de sentido. El cierre afectará entonces a la circulación hacia el sur y los desvíos se realizarán por la GC-23, a través de los túneles de La Ballena, para conectar con Julio Luengo, la Avenida Marítima y, finalmente, la GC-1.

El vicepresidente del Cabildo y consejero de Obras Públicas, Augusto Hidalgo, recordó que agosto fue elegido para ejecutar esta actuación por ser el periodo con menor intensidad de tráfico del año. Aun así, reconoció que las limitaciones tendrán un impacto importante sobre la movilidad urbana e hizo un llamamiento a la ciudadanía para planificar sus desplazamientos, consultar los itinerarios alternativos y priorizar el uso del transporte público siempre que sea posible durante el desarrollo de las obras.