Europa arde: Francia, Grecia y España afrontan un verano negro por los incendios

Europa vive uno de los veranos más complicados de los últimos años. Los grandes incendios forestales se suceden desde el Mediterráneo hasta el Atlántico, con Francia, Grecia y España como los países más golpeados por una combinación de altas temperaturas, sequía y fuertes vientos que está poniendo al límite a los servicios de emergencia.

En el suroeste de Francia, el gran incendio de la región de Gironda ya ha calcinado decenas de miles de hectáreas y obligado a evacuar a más de 220.000 personas. Se trata del peor episodio registrado en décadas en la zona de Burdeos y las autoridades temen que el calor previsto para los próximos días reactive focos todavía activos.

La situación tampoco mejora en Grecia, donde la isla de Creta continúa luchando contra incendios avivados por vientos muy intensos. Miles de vecinos y turistas han sido evacuados, mientras centenares de bomberos trabajan para proteger núcleos urbanos y zonas turísticas. En todo el país se han declarado decenas de fuegos en las últimas jornadas, lo que ha obligado a mantener el máximo nivel de alerta.

En España, aunque algunos de los grandes incendios han comenzado a estabilizarse, siguen activos numerosos frentes en distintas comunidades autónomas. La superficie quemada este año supera ampliamente la media de los últimos ejercicios y las autoridades insisten en que el riesgo continúa siendo extremo mientras persistan las altas temperaturas.

Los datos reflejan una realidad preocupante: Europa, el continente que más rápido se calienta, afronta una campaña de incendios sin precedentes recientes. Las olas de calor repetidas, la falta de lluvias y la vegetación extremadamente seca están convirtiendo el verano de 2026 en una auténtica prueba para los sistemas de protección civil de todo el continente.