La presión migratoria en Ceuta ha alcanzado un nivel sin precedentes. Miles de personas han cruzado desde Marruecos durante las últimas horas, obligando al Gobierno a desplegar al Ejército de Tierra en apoyo de la Guardia Civil y la Policía Nacional ante una situación de máxima tensión. La ciudad autónoma afronta un colapso operativo y humanitario, con los recursos de acogida completamente desbordados y al menos diez fallecidos tras intentar alcanzar la costa española a nado.
Mientras continúan llegando personas por el espigón del Tarajal y por mar, las fuerzas de seguridad admiten que la magnitud de la crisis supera la capacidad ordinaria de respuesta. Los sindicatos policiales reclaman más efectivos y medios, mientras el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, ha pedido la declaración de una situación de emergencia ante una crisis que ya recuerda a la vivida en 2021, pero con una presión aún mayor.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajarán este viernes a Ceuta para coordinar la respuesta del Estado. Entretanto, España y Marruecos mantienen contactos para acelerar las devoluciones y contener un flujo migratorio que mantiene en vilo a la frontera sur de Europa.